Instructor de la argentina que murió el Tailandia: “No soy asesino”

El profesional que acompañó a la joven que falleció en un fatal accidente rompió el silencio en Facebook y contó qué fue lo que pasó mientras realizaban el bautismo de buceo. Mirá los posteos.

Rocío Gómez falleció en la Isla Tao de Tailandia.
Rocío Gómez falleció en la Isla Tao de Tailandia.

El instructor que acompañaba a Rocío Gómez, la joven de 39 años que falleció en un accidente fatal ocurrido en la Isla Tao de Tailandia mientras realizaba bautismo de buceo, realizó su descargo en Facebook, dio detalles del terrible episodio y manifestó: “No soy un asesino”. 

Luego de que el accidente ocurrido el 17 de diciembre se hiciera público y testigos exculparan al instructor del suceso, también argentino, el acusado se defendió a través deFacebook.

“No hablé antes porque no podía. Desde ese momento, tengo un nudo en la garganta. Estoy hundido en una tristeza que nunca había sentido antes. Lo que ocurrió no solo se llevó la vida inocente de Rocío, también una parte mía ha muerto para siempre”, relató el joven.

Agregó: “No quise responder ni dar detalles de esta desgracia por respeto a la familia.Sin embargo, se convirtió en algo masivo y eso me pone en la obligación de hablar. Desde que sucedió el accidente, no volví a bucear y no sé si volveré a tener las fuerzas”.

En cuanto al día del hecho, detalló: “Cumplí con el protocolo de siempre. Di una clase teórica de 40 minutos y expliqué el funcionamiento del equipo. Antes de saltar al agua, volví a mencionar las indicaciones e hicimos un chequeo”. 

Luego, realizaron un primer buceo: “Finalizó de manera correcta. Tanto Rocío como las dos personas que nos acompañaban lo superaron. Fue perfecto. Es más, ella me agradeció mucho y me dijo que estaba en una etapa de su vida donde se estaba proponiendo hacer cosas nuevas y se estaba desafiando a si misma. Me dio un abrazo que nunca olvidaré”. 

Detalló: “En el segundo buceo, que duró 36 minutos, ocurrió el accidente. El proceso fue el mismo. Cuando estabamos a 4 metros de profundidad, Rocío me hizo la señal de querer irse para arriba a los 14 minutos de bucear. Subimos y me dijo que le había agarrado un ataque de risa. Le dije que con el regulador en la boca podía reirse sin problemas”.

“Luego, le pregunté si quería seguir y me dijo que sí, que la estaba pasando muy bien y que lo estaba disfrutando mucho. Buceamos 18 minutos más en los que ella no mostró ningún tipo de miedo. Es más, los tres tenían un ritmo respiratorio normal”, dijo. 

Al terminarse la actividad, estaban volviendo al barco y preguntó a sus tres alumnos cómo estaban. Los tres manifestaron estar bien. En medio del trayecto, Rocío no estaba. “Les pregunté a mis alumnos donde estaba y me dicen que no la vieron. Volví a hacer el recorrido en sentido contrario y no la encontré. Ascendí con mis otros dos alumnos y di aviso al barco”, relató.

“Pregunté si vieron burbujear cerca mío, me dijeron que sí y fui a ver si era ella. No era. Cunado volví, vi a un compañero arrastrando a Rocío hacia el barco. La encontró sin el regulador en la boca en el fondo del mar, a unos 6 metros de profundidad. Mi equipo le realizó primeros auxilios junto a dos médicos”, agregó. 

“Me pregunto todos los días qué fue lo que sucedió. Yo creo que siguió a otro grupo que nos cruzamos bajo el agua aunque no puedo afirmarlo. Es el mar. El buceo es una actividad de riesgo. Siento la responsabilidad. No soy un asesino como dijeron en las redes sociales, es muy fácil agredir detrás de una computadora. Lamento muchísimo lo ocurrido, estoy destruido. Nunca me oculté y estoy a disposición de los familiares”, manifestó. 

El hecho

Rocío Gómez, de 39 años, falleció en circunstancias que se buscan determinar mientras realizaba bautismo de buceo. La víctima fue hallada inconsciente a 7 metros de profundidad. El accidente ocurrió el 17 de diciembre y, cuatro días después, confirmaron el fallecimiento de la afectada. 

La joven participaba en su primer día de instrucción de buceo junto con la escuela “Pura Vida”, co-dirigida por españoles.

En las redes sociales, la empresa emitió un comunicado en el que aseguró que “se cumplieron todos los estándares de seguridad y profesionalidad y los testigos exculpan al instructor del suceso pero eso no evita la responsabilidad moral total y absoluta del instructor y de Pura Vida Koh Tao en el accidente”. Y añadió: “seguimos colaborando en todo para esclarecer cada mínimo detalle ocurrido”.

Fuentes de esta empresa describieron que la víctima se extravió en una inmersión junto con otro principiante, una buceadora con experiencia y el instructor. Otro buceador encontró a la argentina a unos 6 metros de profundidad sin el regulador para respirar en la boca y, tras subirla a la superficie, le realizaron los primeros auxilios en el barco con ayuda de dos alumnos que eran médicos

La turista fue trasladada primero al hospital de la isla de Samui, cercana a Tao, y luego a Bangkok, capital de  Tailandia, donde falleció el 21 de diciembre pasado luego de decretarse su muerte cerebral.TailandiaArgentina

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *