Baby Etchecopar en Miami

Esta vez no fue ante el micrófono del ciclo radial en el que día a día escupe odio y resentimiento. Tampoco una de las pequeñas salas de teatros del interior del país donde subraya preconceptos e intenta hilvanar su discurso reaccionario para disfrazarlo de stand up. Esta vez fue en un bar de Miami, ciudad que funciona como oráculo ideológico de Baby Etchecopar, quien de vacaciones en la ciudad estadounidense aprovechó para hacerse unos pesos ante un puñado de argentinos que pagaron para escucharlo decir lo mismo que le oyen vomitar a través de internet.

“Nosotros tuvimos un cáncer hace 70 años que se llamó Perón“, disparó de movida como para darle un entorno conceptual a su diatriba. “La metástasis es terrible. Volvieron los delincuentes a transformar a la Argentina en Venezuela“, añadió.

El show de fascismo que encaró el autoproclamado actor y comunicador continuó con definiciones en el mismo sentido tales como que se está “jugando entero” por la Argentina, aunque segundos después confesó que su sueño es irse a vivir a Miami.

Luego llegaron los previsibles insultos hacia Cristina Kirchner, Alberto Fernández y Hebe de Bonafini, entre otros blancos de su discurso.

En ese contexto se refirió “al libro de la loca” en referencia a Sinceramente, para cuya autora también dedicó calificativos como “nefasta” o “descerebrada” y “roñosa hija de un colectivero de La Plata”. Para el presidente Alberto Fernández también hubo: “imbécil”, vomitó, y amplió: “es un colectivero que no tiene capacidad intelectual ni moral”. El guiño contra los choferes de colectivos parece haber sido para el gremio de los taxistas, que tiene en Etchecopar un aliado constante.

“Yo creo que en junio, julio, la Argentina se hunde”, vaticinó también en medio de lo que parecía ser un segundo de mente en blanco que subsanó con esa afirmación, la cual no tuvo apoyatura de algún análisis al respecto.

A Mauricio Macri, a quien apoyó durante los cuatro años de presidencia, también le dedicó un ataque: lo acusó de cobarde y de que “le faltaron testículos“, además de que lo señaló por haber estado “rodeado de imbéciles“.

Uno de los momentos más celebrados por los presentes fue cuando habló de la poca viabilidad de la democracia en nuestro país: “Latinoamérica no está preparada para presidentes democráticos. No es fascismo… Somos como la mujer del tango, necesita el cachetazo para sentirse hembra (sic)”. No se puede decir que “Baby” no sea completo: destila fascismo, misoginia y violencia verbal en una sola frase.

“El verso de los desaparecidos y la dictadura”, dijo también para luego pedir un presidente “más duro que Bolsonaro” para la Argentina.

El papa Francisco no escapó a andanada de insultos y lo describió como “un sirvegüenza peronista”.

“Si Jesús hubiera sido rico nadie se lo colgaba del cuello (sic)”, dijo también.

Otros episodios que le dejaron aplausos al conductor fueron los que dedicó a Javier Milei (“es muy inteligente, no está loco”) y hasta el hijo desaparecido de Hebe de Bonafini (“si vos salís con un FAL a la calle como el hijo de Bonafini, bien muerto estás”). Y completó: “las Fuerzas Armadas fueron desprolijas en su trabajo” durante la última dictadura.

“Vamos a poner hoy que soy un historiador y les cuento la historia”; se animó a decir sin ponerse colorado pese a su discurso sin conexiones ni sustento.

“La vieja es ladrona, tiene 120 mil millones de pesos. Son chorros”, disparó y luego pasó a describir una demencial teoría política, que, por supuesto, fue festejada por los parroquianos y parroquianas:

“Hay un comentario que no me consta… tengo una teoría que el Mercasur (sic)… se usa Latinoamérica como blanqueo para la droga que se hace en el mundo. Chávez y Kirchner fueron el paragüas de Latinoamérica para los narcotraficantes… Dios se lo llevó a tiempo a Chávez y a Kirchner… al quedar desprotegidos necesitaban protección… es la única vez que la Iglesia tiene dos Papas; uno en la oficina de al lado y Bergoglio (sic)”.

“Cuando alguien quiso violar a mi hija yo lo maté y no me arrepiento“, disparó cerca del final, envalentonado. “Si lo hubiera dejado violar a mi hija estaríamos todos sufriendo y yo al borde del tren por no haberla defendido como padre”. Y agregó, metafórico: “a los argentinos ya nos violaron”.

Antes de irse dijo como al pasar que Horacio Rodríguez Larreta le ofreció “una pauta de 120 mil pesos” para su programa a cambio presuntamente de su silencio, y que él le dijo que no.

El cierre fue con la respuesta a una inquieta participante, que con preocupación lo consultó sobre si “Milani está preparando milicias jóvenes como en Venezuela”.

“No sé”, dijo, lacónico, quizá con melancolía adelantada porque en las horas siguientes emprendería el regreso a Buenos Aires.