En un video por su redes sociales, Fontana aseguró que “no alcanza” el cierre de bares y restaurantes a las 18, y reclamó un paso más para poder limitar también el transporte público y mantener abiertos solo los negocios esenciales como supermercados y farmacias, según el diario Repubblica.

En la misma línea se expresó el gobernador del Piemonte, Alberto Cirio, quien planteó que “si

el gobierno decide que Lombardía haga este paso, creo que también nuestra región deberá, de alguna forma, estar involucrada”.

El titular de la Protección Civil Angello Borrelli anunció en conferencia de prensa que en las últimas 24 horas murieron 196 personas positivas con coronavirus, el número más alto registrado hasta ahora, y que los contagiados ya superaron los 10.500.

“El 2% de los fallecidos tiene entre 50 y 60 años, mientras que el resto se trata de personas de edad más avanzada”, agregó Borrelli.

Con los nuevos casos, el número de víctimas llegó a 827, informó el titular de Protección Civil, y explicó que otras 1028 permanecen en terapia intensiva.

Gianni Reza, del Instituto Superior de Sanidad, planteó junto a Borrelli que la tasa de mortalidad registrada en Italia “es incluso un poco más baja que la registrada en China, pero el país tiene una población más anciana”.

“El virus no se volvió más agresivo, sino que hemos detectado solo pequeñas mutaciones entre los pacientes llegados de China con Covid-19 y los casos de contagios locales, algo común en este tipo de virus”, agregó Reza.

La posibilidad de un cierre total provocó la “preocupación” de la asociación de industriales Confindustria, según un comunicado distribuido por la organización.

De todos modos, el ministro de Economía Roberto Gualtieri anunció que el viernes se firmará un decreto con medidas económicas contra el coronavirus por un total de 12.000 millones de euros.

Desde el último martes, los desplazamientos injustificados están prohibidos en todo el territorio italiano, con penas de hasta tres meses de cárcel y multas de 200 euros a quien transite por razones que no sean de estricta necesidad como trabajo o salud.

Además, todos los oficios religiosos como misas y funerales, así como espectáculos deportivos, están interrumpidos hasta el 3 de abril, dentro del paquete de medidas anunciadas por Conte para buscar hacer frente a la rápida difusión del virus, que ya contagió a más de 10.000 personas.