Por Matías Resano 
mresano@cronica.com.ar 

En la localidad bonaerense de Zárate, los vecinos rezan por una joven que vive en situación de calle, durmiendo sobre cartones desde junio pasado. La gente busca cubrir las necesidades básicas de la mujer, quien padece trastornos psiquiátricos desencadenados por una vida familiar marcada por los maltratos más aberrantes.

En las redes sociales comenzaron a tomar cuenta del tormento que azota a Cinthia, de 20 años, quienes por estos días le acercan un plato de comida, un desayuno, una merienda e intentan arroparla ante la falta de abrigo, carencias propias de no contar con el calor familiar. Las primeras publicaciones realizadas por los propios vecinos remiten a junio pasado, circunstancia en la que notificaron sobre la presencia de una chica que dormía sobre cartones en España 1323.

Justamente en la vereda de una casa en la cual residía un hombre que le habría brindado alojamiento, luego de que su madre la echara de su hogar. No obstante, el individuo, con quien mantuvo una relación amorosa, envuelta en diferentes situaciones de violencia de género, la obligaba a dormir en la calle, y posteriormente se marchó del lugar cuando advirtió que quienes se solidarizaron con su pareja acudieron a las autoridades.

En este sentido, una de ellas, Graciela, detalló a Crónica que “la madre la echó de la casa sin motivo alguno, no la quería y la golpeaba. Entonces conoció a este hombre, quien también la maltrató. Nosotros hemos denunciado y pedido ayuda al municipio pero nunca se preocuparon por esta chica”.

Producto de los infiernos que atravesó Cinthia en manos de sus seres queridos comenzó a manifestar trastornos psiquiátricos, principalmente esquizofrenia, cuadro por el cual fue asistida en un centro de salud cercano, cuyo personal médico hasta la ayudó a bañarse. Sin embargo, al no contar con ninguna orden judicial que determine su internación en un hospital psiquiátrico, la mujer retornaba a la intemperie.

Por esta razón, los vecinos de la calle España realizaron la denuncia a la Comisaría de la Mujer local, y posteriormente tomó intervención el Juzgado de Familia de dicha ciudad. Las autoridades judiciales establecieron que Cinthia sea trasladada y alojada en el Instituto Estévez en las próximas horas. Mientras se cumpla con este dictamen, los vecinos del lugar continúan alimentando y conteniendo a la joven que vive sobre cartones, rodeada de un plato de plástico y una taza de metal.

Al respecto, Graciela consideró que “esto no es humano, es increíble que esta chica viva así. Es como un perrito ella, no habla prácticamente, sólo dice Sí o no, y ¿Tenés un cigarrillo?. Tengo una hija de la misma edad que ella, y como madre no puedo entender que viva en el abandono”.