Por Francisco Martirena Auber

Las fuentes consultadas indicaron a BAE Negocios que la caída del empleo se da en la obra pública, donde a pesar del discurso oficial sobre la normalidad en los planes, existen recortes y retrasos en los plazos de ejecución. La actividad también cae pero en menor porcentaje. Las transferencias de la Nación a los distritos pasaron de un tiempo promedio de 60 días a 90 o 120 días en algunas provincias, y en el caso del pago a las constructoras, “demoran 60 días”, dijeron las fuentes de empresas en la Construcción‘>Cámara Argentina de la Construcción.

“Es impensado que la actividad vuelva a impulsarse por lo que veremos un empeoramiento, y será muy grave en distritos como la provincia de Buenos Aires y en especial, el Conurbano bonaerense”, expresaron las fuentes consultadas. Esta coyuntura ya provocó un debilitamiento en la cadena de pagos debido a que el freno o la desaceleración de los proyectos en marcha afecta el pago a los proveedores.

Otro elemento que conspira contra la recuperación del sector es el constante aumento del precio de los materiales para la construcción, que en febrero último sufrieron una baja de ventas del 13,2%. “Todavía se ve el efecto grave de la devaluación porque no es algo inmediato. El traslado se seguirá notando un tiempo más”, señalaron desde el sector con mayor multiplicación del empleo. En el primer bimestre del año, el Indice Construya acumuló un descenso de 16,8% en comparación con el mismo período del año anterior.

Casos provinciales

La situación en Salta tomó relevancia por una solicitada de la Cámara Salteña de la Construcción, donde anunciaron la “inevitable” disminución o paralización de obras en curso, “con el consiguiente despido de personal, alteración de la cadena de pagos, cierre de empresas y cancelación o retraso en la entrega de las obras a sus beneficiarios naturales”. Los empresarios explicaron que están afectados por la inflación y el retraso de los pagos, algo por lo que aseguran que hicieron las gestiones ante organismos nacionales y provinciales: “No hemos obtenido ni respuestas ni soluciones”.

En el comunicado de la Cámara Salteña de la Construcción explican que muchas obras “pudieron terminarse con los aportes de fondos propios realizados por las empresas constructoras”, en muchos casos recurriendo a financiamiento bancario. “Pero nuestra capacidad para continuar financiando la obra pública está agotada”, afirmaron. La paralización de obras clave en la provincia sin dudas dejó un impacto considerable que se refleja mes a mes cuando se conocen los indicadores de empleo siendo el de la construcción el que más caída registra.

Otra provincia donde más se nota la recesión en la construcción es elChaco. Fuentes provinciales indicaron que el anuncio del Gobierno provincial del acceso al financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo ( BID) para la ejecución de pavimento en cuadras de nueve localidades (más obras complementarias) genera “expectativas moderadas a la espera de la materialización”.