En apenas unos días, el destino viró radicalmente la historia de vida de Matías Terrón. El joven analista de 31 años se había enterado que sería padre por primera vez, y estaba exultante.

Su mujer Jésica le había dado la noticia que primero fue contada a Néstor Terrón y luego a su esposa: como estaba de viaje, la feliz pareja fue a buscar al aeropuerto a la mujer y aún en el auto, se lo dijeron.

Crónica VIRALES@CronicaVirales

Así se enteraba la mamá de Matías Terrón que sería abuela.

Pero cuatro días después, los hermanos De Luca se cruzaron en su camino y truncaron la alegría de toda una familia. Lo secuestraron y lo mataron a sangre fría, por la espalda.

La fatídica noche

Matías estacionó su auto en la puerta de la casa de una amiga en Avellaneda, la cual le cuidaba los perros mientras él y su mujer trabajaban.

Cuando entró a buscarlos, los delincuentes se le subieron al Fiat Uno blanco y lo llevaron a un cajero. Allí le hicieron extraer 3 mil pesos y le dijeron de ir a su casa. Pero la dirección que figuraba en el documento era de una vivienda de la famiia, en Sarandí, la cual estaba deshabitada.

Matías lo sabía pero no les avisó: ya en el lugar, aprovechó un descuido e intentó escapar. Pero fue fulminado cuando apenas hizo 30 metros.

 “Hoy me arrebataron a mi fiel compañero de vida, a la persona más dulce y buena! Que amaba con el corazón.. Que puedo decir recibimos los dos la mejor noticia y estabas tan feliz.. En una nube.. Todo tan especial.. Y hoy te sacan de mi vida!! Te amo y prometo q lo q dejaste lo voy a cuidar como a nadie!! Me diste todo lo mejor!! Y todo era especial!! Te amamos Bb, grimm, negrito y yo”, escribió Jésica aquel día.

A dos años de la fatídica noche, el juicio encontró culpables a los hermanos De Luca, quienes llevaban un gran prontuario en sus espaldas. Varias de sus víctimas declararon que fingir que serían fusiladas para que entreguen las pertenencias, era el “modus operandi”.

Sin embargo Matías no contó con la suerte de que sólo sea una modalidad de apriete: el 22 de junio de 2016, dos balazos calibre 40 terminaron con su vida.