Por la inacción y el abandono estatal, murió una vecina de la Villa 31

Por la inacción y el abandono estatal, murió una vecina de la Villa 31

Una mujer de 90 años falleció a raíz de un incendio que se produjo en la Villa 31.La Garganta Poderosa dio los detalles del hecho, advirtiendo que muchos lo catalogarán de “trágico accidente”.

Sin embargo, a la luz de todos los factores que confluyeron para desatar ese final, la noticia se puede describir, como dicen los integrantes de la revista, del siguiente modo: la inacción estatal asesinó a una anciana.

En primer lugar, Rufalda Lescano, tal era su nombre, quien tenía movilidad reducida por la artritis, sufría los destratos de Edenor, que con frecuencia la dejaba sin energía eléctrica.

Y así comenzó el drama, porque al tener que alumbrarse con velas, una de esas velas encendió una frazada, que a su vez terminó incendiando la casa.

Los vecinos llamaron a los bomberos, pero tardaron 40 minutos en llegar. Pero eso no es todo: cuando llegaron, uno de los vehículos no tenía agua suficiente y el otro directamente estaba vacío. Intentaron conectarse a una boca, pero no tenía presión.

Por último, pidieron los extinguidores entregados por el gobierno a los vecinos relocalizados. Veinte familias prestaron los suyos, pero solamente funcionaban tres.

Al cabo, los propios vecionos terminaron apagando el incendio con arena de construcciones aledañas y agua de pozo, pero no alcanzó, porque la mujer ya había muerto.

La sucesión fallas y destratos ponen en evidencia el desamparo al que son sometidos los ciudadanos que viven en villas. Los que más atención del Estado necesitan y los que más abandonados están.