El valor de la bolsa de harina subió un 188% en cuatro meses superando los parámetros internacionales. Eso, junto a los aumentos de gas, electricidad y agua, hacen del pan un lujo y expertos anuncian que el precio podría dispararse hasta los 90 pesos.

La bolsa de 50 kilos costaba 250 pesos a fines de febrero y en la actualidad los molinos la comercializan a 720 pesos. El precio del pan, en tanto, aumentó como máximo un 20% dependiendo de la zona.

En la Capital Federal y gran parte del Conurbano el kilo ronda los 60 pesos promedio, y son pocas las panaderías que lo sostienen entre 44 y 50 pesos en las zonas más alejadas a la Capital.

Hasta 2016, el precio del harina tenía un nivel “controlado”  dado que las retenciones a las exportaciones de trigo amortiguaban el valor internacional. Pero ahora el mercado está completamente liberado y los productores lo venden en el mercado doméstico al mismo valor que al exterior.

La suba de la harina se debe a la fuerte y rápida alza en el valor del trigo que la industria molinera le compra a los productores. En lo que va del año, el precio lleva una devaluación del 34%.