Cabe recordar que el litro de nafta premium -el combustible más recomendado por las automotrices para los nuevos modelos que comercializan en el mercado- había cerrado junio en esta ciudad en los $36,5, pero el 1º de julio subió a $38,5 y cinco días después alcanzó los $43,5.

El ministro de Energía, Javier Iguacel, aseguró recientemente que el mercado de los combustibles en la Argentina “está totalmente liberado“, por lo que cada estación de servicio puede poner el precio que desee en sus surtidores. Esta situación aumentará la competencia en grandes ciudades como la Capital Federal, donde existen muchas estaciones de servicio de diferentes petroleras, pero les pega de lleno a los bolsillos de los consumidores de ciudades pequeñas donde no hay más de una o dos opciones.