La violencia que invisibilizan algunas instituciones.

General Alvear, un pueblo entrañablemente querido por muchos y una pequeña ciudad para otros, donde quienes viven allí y quienes la han transitado circunstancialmente la definen como segura y tranquila. Hoy por hoy casi dejó de serlo, de delitos menores y simples faltas, se ha pasado a delitos mayores: robos a mano armada, agresión física brutal, etc.
Hay domos en la ciudad, muchos, si funcionan o no, solo Dios y las Fuezas de Seguridad y Control lo saben. Por que Fuerzas de Control y Seguridad hay: policía, Gendarmeria, y porsupuesto Concejales, y un Intendente preocupado por la seguridad. Todos ellos preocupados por la seguridad, perdón, escribí «preocupados», no no, fue un error de tipeo, DESPREOCUPADOS es la palabra correcta.
El pueblo los vota para que gestionen y sobre todo para que sean operativos, y los bomberos y la policía de Alvear en particular, suelen actuar, sobre todo en situaciones tragicómicas como la del año pasado, entre otras parecidas, donde rompieron literalmente una pared para sacar a una mujer fantasma, de una casa de la calle Aristobulo del Valle, cuando una mujer les aseguró que la fantasma había penetrado en la pared después de confesarle estar muerta desde hacía unos 50 años. Usted, querido/a lector/a piensa que acabo de escribir una broma? Pues no lo es, es la más inverosímil realidad. Pero volvamos al Señor Intendente, y hago una pregunta: ¿Está en Alvear?, ¿Se entera de lo que ocurre en el departamento, o está ocupado con la última serie de Netflix junto al señor comisario de la comisaría 14 ?.
Adjunto un video que está circulando en el departamento, pero queda allí, en una complicidad pasiva, hasta que al fin la sociedad diga Basta, y en verdad lo dice, sólo que jueces y fiscales no los escuchan. Enfrentamiento entre grupetes, o grupetes que atacan a transeúntes, tanto hombre como mujeres para robarles o simplemente para «patotear», la mayoría de los vecinos los conocen, algunos hasta han sido testigos y tienen miedo, si, MIEDO, por ellos mismos, por sus hijos, sus nietos, sus sobrinos, sus hermanos, y ni hablar por las niñas, adolescentes y adultos mayores.
Un golpe, una paliza, una trompada, no sólo puede provocar hematomas y contusiones, sino también hemorragias internas, fracturas, fisuras, y llegar a lo peor: la muerte.
Pero no estamos para condenar, sino para reflexionar y prevenir.
¿Qué hay detrás de estas figuras de violencia y sometimiento?, a veces la misma violencia y sometimiento con que fueron «criados» y «educados». Cuántas aristas y contenido no deseable podemos captar en situaciones como las del video.
Adolescentes que adolecen de lo que adolecen todos, pero que además internalizan conductas de violencia que toman como naturales.
Los comentarios de cada video en las redes invitan a hacerles lo mismo a ellos, pero no, eso no es ninguna solución, que se hagan cargo las autoridades y la policía, el Intendente, pero recordemos la importancia de marcarles un norte, objetivos claros, estímulo para reflexionar y crecer, y sobre todo la gran enseñanza de no hacer al prójimo lo que no queremos para nosotros mismo.

Por: Noe Escudero

Video que circula entre vecinos de General Alvear

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