Un joven de 17 años recibió un fuerte pelotazo mientras jugaba un partido de fútbol en un torneo en la localidad bonaerense de Brandsen. Como consecuencia del impacto, se fracturó y debieron amputarle la pierna izquierda en el hospital San Martín de La Plata.

Elías Perdomo, que cumplió años el sábado pasado, sufrió un accidente cuando tenía 16, perdió su extremidad y espera poder conseguir una prótesis para volver a caminar.

Su madre, Vanessa Ferrari de 33 años, manifestó a Crónica“El 6 de julio pasado mi hijo estaba participando en un torneo de fútbol como todos los años. Uno de sus compañeros le lanzó la pelota y él la agarró con la pierna en el aire. El impacto lo fracturó y debimos trasladarlo al Hospital de Brandsen“.

Profesionales del centro de salud mencionado recomendaron llevar al menor al hospital San Martín, situado en la localidad bonaerense de La Plata. En el segundo establecimiento decidieron operarlo. Al llegar el día de la cirugía, médicos intentaron salvar la pierna de Elias pero no pudieron. “El músculo ya estaba muerto. Lo amputaron y desde entonces estamos buscando una prótesis”, manifestó Vanesa a nuestro medio.

El joven fue dado de alta y técnicos del Instituto de Rehabilitación Psicofísica le armaron una pre-prótesis. Sin embargo, la extensión artificial de prueba ya no sirve y Elias necesita una definitiva que cuente con cono de enchufe cuadrilátero con suspensión por liner de OD de 5 aros, rodilla policéntrica de 7 ejes de titanio, bloqueo geomético y cono de reducción para el paciente. La misma cuesta más de 521 mil pesos.

“Hace siete meses estamos esperando la prótesis definitiva. Aunque es un verdadero guerrero, Elías no puede esperar más. Necesitamos juntar dinero para conseguirla por nuestros medios”, sentenció la madre del adolescente. Para ayudar comunicarse al 2223 432842.

Elias ya fue dado de alta.
El chico, cuando tenía la pre-prótesis.
El joven espera volver a caminar como lo hacía antes.
Elias junto a su madre, Vanesa.
Su prótesis de prueba ya no le sirve.
Su madre lo define como un “guerrero”.
Necesita una pieza definitiva.
Está esperando su prótesis fija hace siete meses.
El chico nunca perdió la sonrisa.