Jacqueline Claire Ades, de Phoenix, fue detenida por agentes de la Policía local de Paradise Valley, que espera que ponga fin a una enfermiza relación por la que llegó a enviar unos 500 mensajes por día.

Según informaron fuentes, la mujer además de mandar los textos, se metió en la casa de su “enamorado” y revolvió todo.

Por otra parte, la policía informó que algunos de los textos de los mensajes decían: “No intentes nunca dejarme… Te mataré… No quiero ser una asesina”“Espero que mueras… judío podrido y sucio”“Soy como el nuevo Hitler… el hombre era un genio”, y “Oh, lo que haría con tu sangre… me gustaría bañarme en ella”.

En julio de 2017, el hombre llamó a los agentes para reportar por primera vez el comportamiento de Ades, de 31 años quien se encontraba estacionada frente a su casa y que le mandaba whatsapps a pesar de que había dicho que “no quería saber nada más con ella”.

En abril pasado, la víctima llamó de nuevo a las autoridades alertándoles de que, a través del sistema de vigilancia que había instalado en su casa, podía a ver a la acosadora en el interior de su vivienda.

Cuando los agentes llegaron al domicilio, la mujer estaba tomando una ducha en casa de la víctima y hallaron un gran cuchillo de carnicero en el asiento del pasajero de su auto, según documentos judiciales, por lo que fue detenida y acusada de allanamiento.

Ades, una acosadora serial.

Ades fue arrestada de nuevo, esta vez bajo cargos de amenaza, intimidación y acoso, y se presentará ante una corte el próximo martes.