La intelectual Beatriz Sarlo se mostró expectante respecto al debate por la legalización del aborto, que ya tiene media sanción en Diputados y apuntó a la presión que ejercerán las autoridades de la Cámara alta sobre los indecisos.

“A diferencia de Monzó como presidente de la Cámara de Diputados, que no se conoció su voto porque no hubo necesidad de desempate, uno sabe cuáles son las preferencias ideológicas de Michetti y de un senador orgánico del PRO, como Pinedo, y otro que fue electo recientemente, como Esteban Bullrich”, advirtió la ensayista.

“La fuerza que se va a imprimir para decidir esos 11 votos, que creo que son los que están indecisos, es grande”, declaró a El Cronista. “Nosotros lo vimos a Pichetto hace unos días y él tenía mucha confianza en que la ley pudiera salir sin modificaciones, porque si sale con modificaciones, olvidémonos, el proyecto tiene que volver a Diputados y hay que volver a votar”, explicó.

“Pichetto se mostraba optimista, lo cual me dejó relativamente tranquila, porque tiene una enorme experiencia”, agregó y consideró que a los indecisos “hay que ganarlos” pero dudó que se vayan a dejar influneciar “por la movilización de la opinión pública”. “Creo que los votos de diputados pudieron ser influidos por esa movilización”, consideró.

Respecto a por qué el Presidente habilitó el debate en el Congreso, ensayó una hipótesis: “El carácter ideológico de Macri es muy fuerte, si bien él se pronunció contra el aborto en su momento, su carácter aideológico, esa especie de libre juego ideológico hace que no tenga principios fundamentales”.

En ese sentido indicó que “cuando Cristina se oponía al aborto, creo que eran ideas de ella, educada en colegio religioso o vaya a saber por qué; esa es una hipótesis: Macri es alguien muy aideológico, por tanto, aunque no le guste el aborto, si tiene que habilitar el debate, lo habilita; o confía en que él tiene una mayoría en Cambiemos que no lo vota…”

Además, agregó que “confiaba en que él tenía una mayoría más sólida de la que tenía en Cambiemos, justamente porque su mente tiene esa especie de desnudez ideológica, ética y moral, esa es otra cuestión a considerar”.

“La tercera hipótesis es que Macri se ha dado cuenta de que no va a mejorar su relación con el Papa. El Papa ya no vino a la Argentina, entonces Macri dice por qué me estoy preocupando tanto por una autoridad moral mundial que a mí no me devuelve nada”, cerró.