“Desde hace 150 años en la cosecha verde trabajan niños” (Foto: gentileza Posibl.)

“Desde hace 150 años en la cosecha verde trabajan niños” (Foto: gentileza Posibl.)

En julio de 2013, tres adolescentes murieron luego de que chocara el camión en que eran trasladados a un yerbal de Misiones. Esas pérdidas no fueron relevantes para sus “patrones” y apenas merecieron engrosar la cifra de muertos en el trabajo infantil. Dos meses después la ONG “Un sueño para Misiones” inició la campaña “Me gusta el mate sin trabajo infantil” que apuntó a “erradicar el trabajo infantil de la cosecha de la hoja de la yerba mate” en esa provincia.

Al año siguiente, esa campaña bautizó el primer documental que realizó Posibl. (compañía multimedia) sobre los tareferos y el mundo detrás de la producción de la yerba que, pese a que no es nuevo ni sucede a escondidas, pasó desapercibido más de un siglo: desde hace 150 años en la cosecha verde trabajan niños. Ellos y sus familias (unas 25 mil) padecen una cruel realidad: el nivel de vida de los trabajadores de la tarefa es paupérrimo, son los que más trabajan y obtienen solamente el 1% de las ganancias. ¿Hasta cuándo se evitará ver lo que esconde la infusión argentina?

El tráiler de Libres de trabajo infantil
La mencionada ONG puso un poco de luz sobre la realidad que social y políticamente se optó por ignorar. La búsqueda de luz incluyó una petición en la plataforma Change que cerró con más de 75 mil firmas e hizo visible el trabajo infantil en la cosecha de lo que será luego la infusión argentina por excelencia. Lo que siguió fue el primer documental (que puede verse en este link) y sus repercusiones: 60 millones de personas lo vieron y hasta recibió el aval del papa Francisco. También fue expuesto en el Congreso, pero nada se hizo y los niños siguen donde los dejaron: junto a, al menos, las 25 mil familias que ganan menos que lo mínimo para subsistir. Como si esto fuera poco, en el momento en que los realizadores hablaron con los sindicatos que deberían proteger a los tareferos, los desafiaron: “Hasta que no haya imágenes de un niño trabajando en las cosechas de yerba no podemos hacer nada”, retrucaron. Por ellas fueron.

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La búsqueda de “ese niño” para pretender un proyecto de ley 

La petición impulsada por la ONG proponía que se creara un proyecto que diera luz a una norma para que se certifique la trazabilidad de la yerba mate. Esto es, que cada paquete de cada marca aclare si el producto es libre de trabajo infantil o no, y que sea el consumidor el que elija cuál comprar. “Ese Proyecto de Ley perdió estado parlamentario”, dijo Martín Parlato, CEO de Posibl. y director de ambos documentales, a Infobae.

Siguió: “Entonces nos desafiaron, principalmente desde el mundo sindical, y dijeron que si no existía la imagen de un chico trabajando en un yerbal, nada iba a cambiar. Volvimos a Misiones y fuimos a buscarlo. Ese testimonio está, tenemos al chico y nombra para quiénes trabaja. La realidad es que este nuevo documental es dar ese paso y cumplir con nuestra parte”.

¿Es factible pensar que, con las “pruebas” frente a los ojos, quienes tienen el deber de hacer cumplir las leyes e impedir que los niños que hoy trabajan, por fin dejen de hacerlo? Esa pregunta, en octubre de 2017, no tiene respuesta.

“Pese a tanta repercusión, el cambio no llegó y los chicos se siguen muriendo de hambre, el trabajo infantil continúa” (Foto: gentileza Posibl.)

“Pese a tanta repercusión, el cambio no llegó y los chicos se siguen muriendo de hambre, el trabajo infantil continúa” (Foto: gentileza Posibl.)

Continuando con el relato sobre las repercusiones del primer material y cómo surgió el segundo, Parlato dijo a Infobae: “La historia llegó a 60 millones de personas, tuvo más de 150 artículos nacionales e internacionales, incluso llegó a manos del papa Francisco. Fuimos convocados por Valeria Mazza, nuestra embajadora, para presentarlo y contar nuestra experiencia en la Cumbre de Trabajo Esclavo y Trata de Personas, en el Vaticano; también se presentó en el Congreso, en abril de 2016… Todo esto generó más de 75 mil firmas en la petición y la llegada a los líderes… Además, el trabajo compitió en el Festival Internacional de Creatividad Cannes Lions… Pese a tanta repercusión, el cambio no llegó y los chicos se siguen muriendo de hambre, el trabajo infantil continúa y esos chicos siguen padeciendo desnutrición, desigualdad y las conexiones para permitir que esa corrupción de desidia siga instalada”, continúa.

Prosiguió: “Tenemos chicos desnudos trabajando en una situación de vulnerabilidad absoluta y solo buscamos que la gente apoye la idea que planteamos, porque Argentina está en una oportunidad histórica: en noviembre vamos a tener la 4ª Cumbre de Trabajo Infantil, participarán líderes de todo el mundo y seremos la sede en pos de erradicarlo… ¡Pero lo tenemos en casa y en la infusión que más nos representa! El mate debe representar lo mejor de nosotros y no lo peor“.

#LibresdeTrabajoInfantil. No hay cifras que determinen cuántos niños trabajan en Argentina (Foto: gentileza Posibl.)

#LibresdeTrabajoInfantil. No hay cifras que determinen cuántos niños trabajan en Argentina (Foto: gentileza Posibl.)

Si bien el documental muestra la responsabilidad de quienes tienen que controlar la explotación infantil —legisladores, concejales, intendentes (que dan testimonios en la filmación)— también están las empresas, los líderes sindicales como responsables directos, y del otro lado están los niños. “Está ese niño menor de edad que cuenta ante la cámara su realidad y la evidencia”, aseguró el director, y subrayó: “Creemos que quienes tienen que instalar ese cambio y hacer que pase será la gente. Pueden hacerlo a través del hasthtag #LibresdeTrabajoInfantil o firmando la petición, pero también diciéndoles a los líderes y a las marcas que las premian o castigan en la góndola en función de si hacen bien o mal las cosas“.

Desidia e indiferencia, lo que refleja el nuevo documental

Desde la filmación del primer documental hasta los primeros meses de este año, cuando se grabó #LibresdeTrabajoInfantil, nada cambió en la realidad de los tareferos de Misiones; por demás se agravó porque se hizo pública y ahora se topan con la total indiferencia.

 “Tenemos chicos desnudos trabajando en una situación de vulnerabilidad absoluta”

“Visitamos Misiones para ver qué había cambiado en este tiempo y qué no. No notamos cambios de su realidad. Vimos que sigue enquistada la misma problemática con el incremento de otra: cuando fuimos a filmar este verano, vimos protestas vinculadas al precio de la yerba mate y a la redistribución del ingreso que tiene el tarefero; o sea, lo que le toca respecto de lo que la gente paga en góndola. Solo el 1% de las ganancias llegan a los que extraen la yerba… En el medio está toda la cadena de distribución“, protestó Parlato.

La realidad a la que se refiere, a más de mil kilómetros de Buenos Aires, suele ser impensada: las familias de tareferos cobran muy poco dinero para extraer 700 kilos de yerba, o más, y cargarlos sobre sus hombros. “Lo hacen en extenuantes jornadas de frío o calor, y hacerlo es la única manera que conciben, y en esa manera no les queda otra que llevar a sus hijos a trabajar con ellos, porque si no lo hacen, no acceden a tener alimentos, por eso hay que ponerle fin“, reclamó, y resaltó la desidia de quienes deberían impedir que esto pasara: “Desde el mundo empresario y sindical no hay grandes interlocutores sino más bien silencios, y desde el mundo político hubo respuestas e intenciones, pero no se vieron traducidas en hechos”.

“Tenemos chicos desnudos trabajando en una situación de vulnerabilidad absoluta”.(Foto: Posibl.)

“Tenemos chicos desnudos trabajando en una situación de vulnerabilidad absoluta”.(Foto: Posibl.)

¿Se podrá lograr que el trabajo infantil llegue al Congreso?

Si bien el proyecto de ley promovido por la ONG “Un sueño para Misiones” perdió estado parlamentario y hace pocos meses la diputada Patricia Giménez, de Cambiemos, volvió a ingresarlo con modificaciones, no tuvo avances. “La realidad es que no ha pasado nada este año y es otro año más en que el proyecto sigue sin respuestas”, se quejó Parlato, y argumentó: “No pretendemos que cambie de la noche a la mañana algo que culturalmente viene pasando desde hace 150 años y que está tan arraigado, pero sí que sea el comienzo del fin del trabajo infantil en la Argentina”.

Respecto a cómo lograr abrir los ojos de una buena vez, el CEO consideró que la responsabilidad primera es de “la gente” y que desde allí se darán los primeros pasos. “Como ciudadanos activos tenemos el poder porque el poder de la gente es más importante que la gente en el poder, y la realidad es que forma parte de la generación y trasformación de ideas. Estamos viendo el empoderamiento de los ciudadanos. Hoy la gente tiene el poder de decir ‘¡No quiero más trabajo infantil!’ y decirles a los políticos que no se olviden de tratar ese proyecto de ley“.

El proyecto al que refiere propone, además, que la trazabilidad pueda hacerse con el apoyo de las universidades locales “para que vayan a hacerla a los campos y certificar que no existe trabajo infantil. Tenemos personalidades del mundo político que nos llevan a conocer a las familias tareferas… Entonces todos saben que eso existe y no hacen nada”, apuntó el CEO.

“Creo que el foco está en que no perdamos de vista a esos chicos” (Foto: gentileza Posibl.)

“Creo que el foco está en que no perdamos de vista a esos chicos” (Foto: gentileza Posibl.)

El documental Libres de trabajo infantil —que se estrenará hoy a las 19 y será el cierre del evento Posibl. Impact Day que tendrá lugar en el Centro Cultural de la Ciencia, Godoy Cruz 2270, al lado del Ministerio de Ciencia y Tecnología— es considerado de “Interés General” por la Cámara de Diputados, mención que llegó antes de su estreno.

El trabajo infantil no sucede solo en la yeba mate

El trabajo en el campo tiene naturalizada la inclusión de los niños. Pasa en la recolección de tabaco, de algodón y en toda la zona de fronteras y trabajo manual. Esto es, también, consecuencia del trabajo golondrina (que trabaja en un período estacional, según la cosecha o producción de la que participe). Así lo explicó Parlato: “En muchos campos hay trabajo golondrina y trabajadores que vienen de otros países. Eso involucra a distintas industrias, pero es un tema de control que involucra al gobierno nacional y provincial, pero también a nosotros. Sabiendo qué sucede, el consumidor puede decidir”. En el documental, el niño devela qué empresas se benefician del trabajo infantil —contó el CEO—, pero las repercusiones de sus palabras fueron contrarias a lo pensado. “Lo que hemos vivido es el silencio estampa y, en casos en los que están comprometidos los dilemas morales, el silencio es sinónimo de oscuridad y la realidad es que el foco está en los chicos”, remató.

Finalmente, recordó que al momento de filmar el nuevo documental se realizaban protestas del sector tarefero: “Se ensucian tanto las conversaciones, que perdemos de foco lo importante, los chicos. Lo importante es que un chico de 5 años o de 9 años no crea que su máximo sueño o que su único destino sea trabajar en un yerbal, como nos dijo ese nene que tenemos filmado. Lo dijo porque no cree que haya para él otra cosa y porque tiene que darles de comer a sus dos hermanitos con los que comparte una pieza, con los que se baña y toma agua de un arroyo… Creo que el foco está en que no perdamos de vista a esos chicos”.

Para participar del Posibl. Impact Day (evento que reunirá a líderes de impacto social y figuras de distintos sectores de la sociedad quienes presentarán ideas, iniciativas y experiencias que pretenden combatir las principales problemáticas que hoy afectan al mundo: pobreza extrema, desigualdad y cambio climático) puede inscribirse en este link.