“Es necesario abrir una deliberación de fondo en los sindicatos y lugares de estudio para rechazar este plan de guerra, y oponerle una salida fundada en la defensa incondicional del derecho al trabajo, el salario y todas las conquistas amenazadas”, propuso Ramal.

Aclaró que Macri lo presentó como “una cruzada anticorrupción, el plan consiste en lo opuesto: o sea, en la preservación de los superbeneficios y privilegios del capital financiero, los monopolios energéticos e industriales y la burocracia sindical a expensas de la mayoría trabajadora”.

“Macri quiere instituir a la precarización como régimen laboral permanente”, explicó y dijo que en eso consiste la reforma que está pactando con la burocracia sindical.

GUERRA CONTRA JUBILADOS

“El presidente llamó a un debate “honesto” sobre las jubilaciones, el cual, de ser así, debería colocar en el banquillo a los empresarios evasores y al propio Estado, que redujo los aportes patronales y que acaparó los fondos del Anses para pagar deuda y subsidiar a grupos capitalistas. En vez de ello, Macri prevé “recalcular” hacia abajo la movilidad jubilatoria, para despojar a los jubilados de 100.000 millones de pesos. Y luego, aumentar la edad del retiro”, destacó Ramal.

Para el dirigente de izquierda, el Presidente “reclamó el ajuste a las provincias, no sin antes exigirles que reduzcan los impuestos provinciales que gravan a los empresarios. Pero como ya anunciaron Vidal y Larreta, esa reducción de ingresos brutos… será compensarán con impuestazos a los vecinos, además de despidos”.

El diputado porteño resaltó que “Macri también alentó a un ajuste y concentración en el régimen de obras sociales, como complemento de la –también anunciada- privatización del hospital pública”.

Finalmente, resaltó: “La supuesta lucha contra la corrupción, por lo tanto, sólo será lacoartada para el despido de trabajadores y la conculcación de derechos laborales y jubilatorios. Pero no tocará a la inmensa corrupción de los monopolios petroleros –a quienes se les han asegurado contratos de gas que triplican el precio internacional del fluído-; a los que se beneficiaron del blanqueo de capitales –y ahora recibirán un indulto similar con el blanqueo laboral-, ni a los usureros de la deuda pública, cuyos comisionistas, integrantes del gabinete nacional, están conduciendo a la Argentina a una nueva bancarrota nacional”.

Sobre los avales a la política de Cambiemos, destacó Ramal: “La presencia degobernadores oficialistas y opositores, incluídos del FPV, así como de sus representantes parlamentarios y dirigentes sindicales, delata el compromiso de fondo de todos ellos con el ajuste anunciado”.