A toda máquina avanzan los preparativos para la que será la séptima ceremonia de cambio de mando desde el retorno de la democracia y que se realizará este domingo 11 de marzo, a partir de las 12:00 horas, en el salón de honor del Congreso Nacional. El gobernador Sergio Uñac será parte del acto.

 

Los preparativos incluyen un total de 1.380 invitados, entre los que se cuenta a los presidentes y jefes de Estado de Argentina, Brasil, México, Perú, Honduras, Ecuador y Bolivia; además de representantes de los gobiernos y cancilleres de Uruguay, Colombia, Irán, Costa Rica, Serbia, Irlanda, Nueva Zelanda, Ucrania, Reino Unido, España, Polonia, Ghana y Japón, sumado a representantes del cuerpo diplomático.

 

En el salón de honor se ubicarán los senadores y diputados que conforman la nueva legislatura; así como los ministros entrantes del presidente electo, Sebastián Piñera; y el gabinete saliente, de la Presidenta Michelle Bachelet. Además de las autoridades nacionales civiles, militares, eclesiásticas, dirigentes políticos, sociales, gremiales y representantes de los organismos internacionales con sede en Chile, entre otros.

 

Como es habitual, también ha habido un gran interés de la prensa nacional, regional y decenas de corresponsales extranjeros para cubrir la actividad en el Congreso Nacional, por lo que la actividad contará con más de 850 profesionales acreditados de medios de comunicación y prensa oficial de las delegaciones extranjeras e instituciones.

 

¿Por qué los presidentes en Chile asumen su investidura ante el Congreso Pleno?

 

La ceremonia de carácter republicano es una de las más significativas de los actos del cambio de mando, puesto que es una sesión de Congreso Pleno que tiene sus antecedentes históricos hacia 1826 cuando se modificó legalmente el cargo de “Director Supremo”, ligado al liderazgo militar que ostentaron los próceres de los primeros años de las Guerras de Independencia, por el de “Presidente de la República”.

 

El primero en asumir dicho cargo fue Manuel Blanco Encalada, quien ese año sucedió al Director Supremo de ese entonces, Ramón Freire, en una sobria pero significativa ceremonia ante el Congreso en medio de un turbulento período tras las guerras de la independencia.

 

En tanto, la fecha tampoco es antojadiza: “La Ley Orgánica Constitucional del Congreso Nacional dispone en el Artículo 5 que el Congreso Nacional se deberá instalar el día 11 de marzo siguiente a una elección de senadores y diputados. Tras esto, el Congreso inviste al Presidente electo. Aunque no existe un artículo que señale particularmente el inicio del mandato presidencial”, explicó el académico de la Universidad San Sebastián.

 

¿Desde cuándo la ceremonia se realiza en Valparaíso?

 

Desde el retorno de la democracia en 1990, las investiduras y juramentos de los Presidentes se realizan ante el Congreso Pleno en la sede del parlamento en Valparaíso.

 

Entre 1876 y 1973, casi todas las ceremonias de transmisión del mando tuvieron lugar en el salón de honor del edificio histórico del exCongreso, ubicado en calle Catedral, entre las calles Morandé y Bandera.

 

Eso sí, durante ese periodo, dos presidentes tuvieron que trasladar sus ceremonias de cambio de mando por razones de fuerza mayor. Curiosamente, ambos tuvieron una coincidencia peculiar: no pudieron concluir sus mandatos por motivos de salud.

 

En 1895 un incendio consumió el edificio del exCongreso en la capital, por lo que la investidura del entonces presidente electo, Federico Errázuriz Echaurren, el 18 de septiembre de 1896, se tuvo que trasladar a la Casa Central de la Universidad de Chile, en la Alameda de Las Delicias. Todos los invitados a la solemne ceremonia se dieron cita en la casa de estudios. Sin embargo, no pudo cumplir cabalmente su periodo porque falleció en Valparaíso antes que finalizara su mandato tras una enfermedad.

 

La desgracia también rodeó otra investidura que, por fuerza mayor, tampoco pudo efectuarse en el salón de honor del exCongreso. En 1906 y, a las puertas del Centenario de la Patria, el fatídico terremoto del 16 de agosto de ese año destruyó gran parte de la zona central del país y provocó graves daños en el edificio legislativo, haciendo imposible sesionar en él.

 

Por lo mismo, las sesiones de Congreso Pleno se trasladaron al Colegio de los Sagrados Corazones de Alameda y, el 18 de septiembre de 1906, en medio de un país todavía golpeado por la destrucción del terremoto, se efectuó una sobria y breve ceremonia de transmisión del mando, donde asumió el presidente electo Pedro Montt. No obstante, él tampoco pudo dar cumplimiento a su sagrada promesa puesto que debilitado por una enfermedad coronaria, que le trajo diversas complicaciones, en julio de 1910 se embarcó en un largo viaje junto a su esposa y médico personal a Alemania y falleció en Bremen, el 16 de agosto de ese mismo año.

 

¿Cuál es el programa de la ceremonia de cambio de mando?

 

El domingo 11 de marzo las puertas del salón de honor estarán abiertas para recibir a los cientos de invitados y el programa contempla el siguiente cronograma.

 

11:30 horas: llega al salón de honor, el presidente electo, Sebastián Piñera Echenique.

11:40 horas: llega al Congreso la presidenta de la República, Michelle Bachelet.

12:00 horas: inicio de la ceremonia de transmisión del mando presidencial y toma de juramento al nuevo gabinete ministerial.

¿Cuál es el protocolo que rige las ceremonias de cambio de mando?

Es muy similar al que rige a las ceremonias de Congreso Pleno con motivo del mensaje presidencial y, por ello, se rendirán honores por parte de las Escuelas Matrices a los mandatarios y se interpretará el himno nacional.

Asimismo, los invitados serán recibidos por las tradicionales “Comisiones de Reja y Pórtico”, herencia del antiguo protocolo del exCongreso.

La mandataria saliente, Michelle Bachelet, ingresará al Salón de Honor y se ubicará al centro de la testera, donde la acompañarán los presidentes del Senado y la Cámara de Diputados, además de los respectivos secretarios generales.

En tanto, el presidente entrante, Sebastián Piñera, ingresará al Congreso Nacional y se dirigirá a uno de los salones protocolares ubicado a un costado del hall de acceso al Salón de Honor.

El titular de la cámara alta es el encargado de dar inicio a la solemne sesión de Congreso Pleno y el secretario general del Senado procederá a la lectura del decreto del Tribunal Calificador de Elecciones, Tricel, donde se realiza la proclamación del Presidente electo.

Luego, el titular del Senado le solicitará al secretario general de la Corporación, Mario Labbé, que invite al Presidente entrante, Sebastián Piñera, a ingresar al Salón de Honor donde se le tomará solemne juramento o promesa.

Tras ubicarse en la testera, la presidenta saliente Michelle Bachelet procederá a sacarse la banda presidencial y se la entregará al presidente del Senado, quien entrega las insignias de mando al presidente entrante.

Inmediatamente, se interpretará el Himno Nacional y, luego, la presidenta saliente se retirará del recinto junto a sus ministros y familiares.

Después de ello, se iniciará el juramento o promesa de los nuevos ministros, lo que estará a cargo del subsecretario del Interior de la nueva administración.

 

Las coincidencias entre la propuesta de Bachelet y el programa de Piñera

 

El martes pasado, la Presidenta Bachelet envió al Congreso su proyecto de reforma constitucional, que tiene varios puntos de encuentro con las propuestas contenidas en el programa de gobierno del mandatario electo, Sebastián Piñera. Precisamente este domingo 11 será la asunción del nuevo presidente, a la que asistirá el gobernador Sergio Uñac.

 

El martes, la Presidenta Michelle Bachelet firmó en el Palacio de La Moneda el proyecto de nueva Constitución, que fue ingresado al Congreso a través del Senado.

 

Su propuesta para una nueva Carta Magna está enfocada principalmente en fortalecer los derechos sociales, entre otras materias, donde hay puntos de encuentro con el programa que dio a conocer -durante su campaña- el mandatario electo, Sebastián Piñera.

 

Dentro de las coincidencias -con algunos matices- que hay en ambos textos se encuentran modificar el periodo presidencial, reconocer constitucionalmente a los pueblos originarios, cambios a los nombramientos de los ministros del TC y límite a la reelección parlamentaria, entre otras iniciativas.

 

Bachelet propone en el proyecto que se realice un cambio en la nominación de los integrantes del Tribunal Constitucional, donde haya una intervención directa de los tres poderes del Estado.

 

El texto plantea que la Corte Suprema convoque a un concurso público para formar una terna que elevará al Presidente de la República. De esta manera, el Presidente “propone a uno de los integrantes de dicha terna a las dos Cámaras de Congreso Nacional”.

 

Finalmente, “cada una de las dos Cámaras, con el respaldo afirmativo de dos tercios de sus miembros en ejercicio, dan su conformidad al candidato”.

 

Por su parte, el mandatario electo, Sebastián Piñera, también plantea “revisar el nombramiento de los ministros del TC (…), involucrando a los tres poderes del Estado”. El sistema, en concreto, es muy similar al planteado por Bachelet.

 

Respecto del funcionamiento del TC, hay diferencias entre lo que propone la Mandataria y Piñera. Por ejemplo, Bachelet mantiene en 10 el número de los integrantes, mientras que Piñera propone “reducir de 10 a nueve, para evitar que asuntos de relevancias sean resueltos por el voto dirimente del presidente”.

 

Reconocimiento de pueblos indígenas

 

“El Estado reconoce a los pueblos indígenas que habitan en su territorio como parte de la nación chilena”, plantea el proyecto ingresado ayer por la Presidenta Michelle Bachelet.

 

La idea coincide con la propuesta hecha en el programa de gobierno del presidente electo, Sebastián Piñera, en el que se plantea en la página 147 que se debe “reconocer constitucionalmente a los pueblos indígenas”.

 

Lo anterior, “impulsando el diálogo con los mismos a través de los mecanismos de participación y consultas respectivos”.

 

De igual manera, la Presidenta Bachelet -en su iniciativa- plantea que “los pueblos indígenas participarán como tales en el Congreso Nacional, mediante una representación parlamentaria, cuyo número y forma de elección serán determinados por una Ley Orgánica Constitucional.”

 

Esto último, sin embargo, no está contemplado en el programa de gobierno del futuro jefe de Estado.

 

De hecho, fue uno de los temas que generaron más debate al interior de la comisión programática de pueblos originarios de Piñera durante la pasada campaña presidencial.

Fuente: Diario de Cuyo