Trabajadores de la Fanazul, la sede de Fabricaciones Militares de Azul, que anunció su cierre dejando 219 empleados en la calle, continúan el día de hoy con un plan de lucha con el corte de la ruta 3 en tres puntos disntintos de la Ciudad para exigir la reincorporación de los compañeros.

La medida, que cuenta con el apoyo de vecinos, familiares, organizaciones sociales, políticas y sindicales, continuará hasta obtener alguna respuesta de las autoridades.

El sábado pasado, el Concejo Deliberante de Azul aprobó la “emergencia laboral” en el distrito, con el objetivo de suspender por un año los despidos en la administración pública, dado el perjuicio que ya ocasionó a los habitantes de la pequeña ciudad los 200 despedidos de Fanazul. No obstante, la medida no alcanza a los trabajadores de esta última, ya que la fábrica está bajo la órbita del gobierno nacional.

Los rumores sobre el cierra de esa planta circularon desde mediados de 2017. Durante la campaña por las legislativas de esos días, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, los había calificado de falsos y negó que hubiera a haber despidos en Fanazul.