Los turbios antecedentes de la fiscal que persigue a los vendedores senegaleses

Los turbios antecedentes de la fiscal que persigue a los vendedores senegaleses

Los ataques que desde el Gobierno de la Ciudad vienen intensificándose contra los vendedores ambulantes senegaleses dieron cuenta este viernes de un barrio de Once militarizado e incluso el allanamiento a las viviendas que habitan estos trabajadores migrantes.

Esta medida fue impulsada por la fiscal Celsa Ramírez, el brazo judicial de la cruzada gubernamental y policial destinada a hostigar y agredir a este colectivo.

Pero estas actitudes de la funcionaria no son nuevas. Sus actuaciones son recordadas por estar siempre de lado del poder y contra los más vulnerables.

Ya en 2012 intentó imputar por “organización de venta ilegal” a manteros de Caballito, con presecuciones, allanamientos y hasta pinchaduras de teléfonos.

También en el caso del edificio del ex Padelai fue acusada de maniobras contra las 85 familias que habitaban el lugar y fueron finalmente desalojadas.

Otro caso resonante fue el del desalojo de una cooperativa de trabajadores que estaban instalados en el predio de Casa Amarillaadquiridos irregularmente por Boca Junios. En ese caso, se dieron a conocer escuchas que ponían de manifieso la complicidad entre la fiscal y el abogado del club.

Una nota de la revista La Vaca cita fuentes judiciales que hablan de Ramírez como “una fiscal que activa causas que bajan del Ejecutivo” y desliza que “no casualmente la primicia de sus procedimientos la tiene siempre el diario Clarín”.