Y en está línea indicó que “todavía uno encuentra mucho enojo, mucho resentimiento, mucha  bronca, búsqueda de responsables, empecinamiento con cosas que no funcionaron“, mientras que agregó: “La sociedad tiene que ser muy activa no hay que aceptar que si no funcionó en el pasado, no  funcionará en el futuro”.

Necesitamos más coraje de todos para poner las cosas sobre la mesa”, dijo Macri, hablandole “al país”.

En tanto, en referencia al “plan de infraestructura” manifestó, “terminamos 818 obras en menos de  tres años. La competitividad es absolutamente todo,  la productividad es todo. Es la razón de vivir. Significa poder  generar empleo privado de calidad. Significa dar un rol a cada  argentino”.

A su vez, manifestó: “No digamos cosas lindas y demagógicas de que podemos pesificar y volver para atrás. Vamos a exportar energía, petróleo y gas en cantidad. Vamos a ser potencia mundial“.

Más tarde, les pidió a los sindicatos “hacer cosas inteligentes” y criticó a la legislación laboral.

Una vez más, convoco a los gremios a que nos sentemos y hagamos cosas inteligentes para nuestra gente. Hay que evitar las mafias que se generan alrededor”.

Y detalló que: “No podemos tener un costo logístico que es el doble de la región, no podemos tener métodos mafiosos. Si esto no cambia, cientos de miles de puestos de trabajo  no se van a generar. No es una cuestión personal, limita nuestro  futuro”.

Luego, recordó la ley de ART, realizada por su gestión y aclaró que hay que hace más porque “no alcanza”. Mientras que manifestó que: “Me obsesiono todos los  días. Más que ninguno en la historia me preocupo por la creación de empleo”.

Me enojo cuando se dice que la pyme es buena y la empresa grande es mala”, aclaró y pensó en voz alta “es un  absurdo, el país va a crecer cuando las decenas de miles de pymes sean grandes”.

Por último, destacó que las empresas que aparecen en los cuadernos donde se detallan el presunto pago de coimas en obra pública durante la gestión kirchnerista, hicieron obras bajo su Gobierno sin “ningún tipo de cosas raras”.

Mientras que enfatizó: “Los cuadernos nos llevaron de vuelta al pasado, pero esos  mismos constructores, en los últimos tres años, licitaron con  competencia, no hubo ningún tipo de cosas raras. Fue todo  competitivo y se entregó a tiempo

Por último subrayó que “la Argentina  necesita un código distinto, donde la transparencia sea  fundamental”.