En Casa Rosada, y cuando se esperaba que hablaran los ministros Germán Garavano y Guillermo Dietrich, tras la habitual reunión de Gabinete, el presidente de la Nación, Mauricio Macri, brindó su opinión sobre los disturbios del pasado sábado en la cancha deRiver, en la previa del partido correspondiente a la final de la Copa Libertadores.

“Es triste, frustrante. Trabajo hace muchos años para ayudar a poner a la Argentina en otro lugar. Y lo que pasó este fin de semana no contribuye en nada a todo este esfuerzo que estamos haciendo. ¿Cómo puede ser que esas personas estén libres a las horas? ¡No lo entiendo! En nombre de todos los argentinos, no lo entiendo. Lo mismo pasó con lo del Congreso”, cuestionó Macri.

En esta línea, el Presidente agregó: “La única sociedad posible es en la que rige la ley y donde todos somos iguales”. Luego, marcó que existe “una parte de la dirigencia que apaña estas conductas y claramente esto no es aceptable”.

“Más allá de los operativos policiales, yo no puedo resignarme como Presidente, representando a la inmensa mayoría de argentinos que somos pacíficos, que para organizar un espectáculo deportivo hay que militarizar toda la zona, prácticamente toda la ciudad”, reclamó enfaticamente.

“Es una locura, no es lo razonable porque justamente un espectáculo como este que no debiera ser en nada distinto a la maravillosa experiencia que tuvimos en los Juegos Olímpicos de la Juventud, donde más de un millón de argentinos concurrieron”, comparó Macri.

Para el presidente “tiene que ser lo mismo porque paradójicamente a pesar de esa violencia espantosa que vivimos, veíamos a familias enteras con la camiseta de River y sus hijitos yendo a la cancha”.

Además, informó que convocará al Congreso a realizar sesiones extraordinarias para tratar, además de otros puntos, un proyecto que penalizar este tipo de actos e ir contra las barrabravas.