Por María Helena Ripetta
mripetta@cronica.com.ar

“El video me impresiona. Es el típico depredador que tiene todo fríamente calculado, que sólo le falta encontrar la presa. Sabe también dónde la llevará, estudió la zona, sabe dónde está parado”, dice a Crónica Isabel Yaconis, mamá de Lucila, quien fue asesinada al resistirse a un violación en Núñez el 21 de abril del año 2003. Tenía 16 años y le faltaban 50 metros para llegar a su casa. Su mamá hace años que busca justicia para ella y ayuda a las víctimas.

Lucila fue llevada a una zona sin iluminación y con el pasto alto al lado de las vías del tren. Esta nena de 12 años, a un baldío. “Los descampados hay que limpiarlos, no hace falta poner canteros con flores y bancos. Deben estar con el pasto cortado, con iluminación y cámaras de seguridad, que además de registrar el delito para identificarlos, también sirven para desalentarlos, más de uno lo va a pensar. Estos lugares tienen que tener luz, limpieza y cámaras de seguridad”, reclama la mamá de Lucila.

“Soy un enviado de Dios que vine a darte de una lección por haber salido de noche. Agradecé que fui yo porque de haber sido otro te habría matado”, le dijo el violador a la nena de 12 años después de abusar de ella, según relató su mamá.

“Hacer referencia a Dios es la excusa más mentirosa que puede adoptar”, sostiene Isabel. Pero ¿hay posibilidad de detectar a un violador en la comunidad? “Es difícil, muchos de ellos se mueven con total tranquilidad sin despertar sospechas, seguro que muchas veces hasta son amables en la vida cotidiana. El caso de Ángeles Rawson nos mostró a un Jorge Mangeri servicial y que se mostraba en un video jugando con una niña de su familia. Estos personajes son peligrosísimos pues buscan la confianza de sus víctimas”, sostiene Isabel, integrante de la asociación Madres del Dolor. “La víctima tiene que preservar la ropa, no bañarse, pedir ayuda al 137, este programa cuenta con equipos que la contienen y acompañan. Tiene que ir al hospital para que le den el kit profiláctico, la salud es lo primero. Hacer la denuncia, así se puede iniciar la investigación”, sostiene Isabel.