Máximo Kirchner se presentó para declarar en la causa de los cuadernos de la corrupción a raíz de la declaración del “arrepentido” José López, quien lo vinculó con el financiamiento de la campaña electoral a partir de los bolsos con dinero que se recaudaban en concepto de sobornos.

El diputado nacional de Unión por Todos, mediante un escrito, cuestionó al juez Claudio Bonadio de haberse apropiado de la competencia en la causa en la que se investiga el presunto pago de sobornos en la obra pública y dijo que sólo se lo citó a indagatoria por ser líder de la agrupación La Cámpora.

Kirchner cuestionó que la causa está plagada de “irregularidades, ilicitudes y actividades delictivas” y que Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli “no podían tomar a su cargo la investigación” pues debían sortearla para evitar el “fórum shopping”, esto es, la elección a dedo.

“Ningún otro magistrado se hubiese animado a desarrollar un raid delictivo que prácticamente no dejó en pie ninguna garantía constitucional”, cuestionó el hijo de la ex presidenta Cristina Kirchner procesada en esta causa como “jefa” de la asociación ilícita.

También dijo que en su contra se dirigió una “imputación falsa constituida con el solo propósito de denostar a dirigentes políticos opositores y al propio tiempo, tomar venganza respecto de algunos de ellos quienes han impulsado en contra de Bonadio su juicio político”.

Por otra parte, negó en el escrito el hecho de haber recibido financiamiento como líder de la Cámpora y dijo: “sólo se hace referencia a la actividad política” como tal en la acusación en su contra. “Ni siquiera existe una insinuación directa o tácita de que hubiera sido destinatario de dinero alguno de procedencia ilícita”, concluyó.