Mendoza es pionera en una ley para prevenir la violencia en el deporte

Ante los nuevos hechos de discriminación que rodean al mundo del rugby y que son de público conocimiento, gracias al consenso de la dos fuerzas mayoritarias de la Legislatura se sancionó este año la Ley 9244 que crea el Programa de Prevención y Abordaje de la Violencia en el ámbito de las Instituciones Deportivas.
A raíz de los posteos racistas en redes sociales realizados por algunos integrantes de la selección argentina de rugby que se conocieron esta semana y que alcanzaron un repudio nacional, se pone de manifiesto que leyes como estas deberían ser aplicadas de forma inmediata.
Así lo resaltaron los autores de esta iniciativa, el diputado del Frente de Todos, Helio Perviú y la diputada Daniela García de Cambia Mendoza, quienes hicieron hincapié en la importancia de que se apliquen los preceptos de la Ley 9244 que busca que las y los jóvenes que se formen en instituciones deportivas tengan una formación que fomente valores de honestidad, colaboración, solidaridad e igualdad.
El diputado Helio Perviu resaltó “la voluntad de trabajar en conjunto con el objetivo de generar una herramienta que permita a las asociaciones o instituciones deportivas contar con un programa que fomenten la integración, eviten la discriminación y el maltrato físico o psicológico”.
Por su parte, la diputada García sostuvo que “el trabajo en conjunto derivó en una ley íntegra para completar el deporte con formación y capacitación para la inclusión , la diversidad y la prevención de la violencia. Creemos que este entorno debe ser un lugar sano para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes , debemos cambiar paradigmas sociales haciendo hincapié en la formación “
La legislación establece como principios orientadores del programa el derecho a niños, niñas y jóvenes al descanso, al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas; el reconocimiento del deporte y de la actividad física como elementos fundamentales en la formación integral de las personas y la comprensión del deporte y la actividad física como factores integrales de la salud.
Asimismo, contempla el respeto de los valores, creencias e identidades culturales; el rechazo a toda forma de discriminación, hostigamiento, violencia y exclusión en las interacciones entre los integrantes de la comunidad deportiva; el derecho de las mujeres, niñas y demás identidades de género a una vida deportiva sin violencia, hostigamiento ni discriminación; la resolución no violenta de conflicto y la utilización del diálogo como metodología para la identificación y resolución de los problemas de convivencia.
La ley, que fue sancionada en agosto de 2020, es una enorme herramienta que colabora en el trabajo diario y cotidiano que realizan ya estos clubes o asociaciones deportivas. El camino es largo, pero ya está iniciado y es tarea de toda la sociedad aportar en la construcción de un país libre de violencia.

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