“Mendoza debe frenar otro ataque del Gobierno nacional a la industria del vino”

La senadora nacional por el FpV, Anabel Fernández Sagasti, alertó al oficialismo sobre la preocupación que hay en el sector vitivinícola por el rumor que afirma que por un decreto se le bajarán los impuestos internos a la cerveza aprobados por el Congreso hace apenas tres meses.

La senadora nacional por el FpV, Anabel Fernández Sagasti, le advirtió al oficialismo en el Congreso, durante la última reunión de la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo, que “el sector vitivinícola está muy preocupado por el rumor que indica que el Gobierno nacional le bajará por decreto el impuesto internos a la cerveza que estableció por ley este Congreso hace apenas tres meses”.

En ese sentido, la legisladora mendocina citó los “fuertes rumores” que la industria vitivinícola viene escuchando en ese sentido. Incluso en medios afines al Ejecutivo nacional como Clarín y La Nación, desde principios de febrero, se vienen publicando informaciones que dan por descontado que el lobby cervecero hará que por un decreto el Gobierno nacional modifique un artículo fundamental de la tan mentada reforma tributaria.

Asimismo, la senadora Fernández Sagasti, tomó contacto con el presidente nacional del PJ y diputado nacional, José Luis Gioja, quien se manifestó en el mismo sentido, advirtiendo que “una ley pensada, debatida y aprobada en el Congreso hace sólo 3 meses, corre peligro por un decreto”, en referencia a la potencial reducción de los impuestos internos a la cerveza.

En la reunión de la Comisión Bicameral, Fernández Sagasti afirmó que los rumores tienen que ver con un fuerte lobby que está llevando adelante Cervecería y Maltería Quilmes, “que maneja el 78% del mercado y se trata de una poderosa multinacional”.

A finales de diciembre del año pasado, el Congreso convirtió en ley la reforma tributaria que dejó afuera al vino, pero no a la cerveza, a la que le aumentó el impuesto interno de 8 a 14%. Ahora, según versiones que toman cada vez más fuerza, el tributo quedaría en 10%, lo que significaría un perjicio para el Estado según lo aprobado por el Poder Legislativo de 2.000 millones de pesos por año, de los cuales 1.560 millones se “ahorraría” directamente Quilmes.

“No puede ser que el lobby de una sola empresa multinacional pueda más que una economía regional que ocupa a más de 300.000 mil personas y que produce un producto artesanal donde el clima y la mano del hombre son claves, nada más alejado de la elaboración industrial de la cerveza”, definió Fernández Sagasti.

Al mismo tiempo, este potencial beneficio a la cerveza se da en el peor momento del vino, cuando la demanda del mercado interno se viene derrumbando y las exportaciones se contraen, según cifras del Instituto Nacional de Vitivinicultura.

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