Mendoza: sumario interno a los policías fiesteros y represión policial a pibes raperos

Repercusiones por la convocatoria a una fiesta clandestina

La Inspección General de Seguridad (IGS) de Mendoza inició un expediente administrativo, algo así como un sumario interno, a los dos policías que el mes pasado se filmaron en una red social convocando a una fiesta clandestina, en un video que publicó ayer Página12 donde aparecen de civil invitando a juntarse para «bailar, chupar y pasarla bien» en la casa de uno de ellos. El titular del organismo, Marcelo Puerta, aseguró a este diario que «la semana que viene serán citados y podrán concurrir con un abogado defensor, por ahora siguen en actividad y se les aplicó el protocolo que implica la quita del arma y que vayan a sanidad policial», una dependencia donde se los evalúa psíquicamente como parte del sumario. El senador provincial (Frente de Todos) Lucas Llardo denunció ante Página12 que en la provincia existe «impunidad institucional acompañada de protección mediática», consultado sobre las andanzas de uno de los «fiesteros», Rodrigo Munives (con gorrita en las imágenes), hijo del director general de la Policía de Mendoza, Roberto Munives.

En tanto, desde la Correpi (Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional) denunciaron que fueron reprimidos raperos en una plaza de la localidad mendocina de Maipú por parte de la policía. «Ayer lunes por la tarde un grupo de pibxs que se encontraban rapeando en el parque Canota de Maipú fue reprimido por la policía. Denunciamos el accionar violento de la policía que amenazó de muerte a lxs pibxs apuntándolxs con el arma, lxs forzaron a eliminar videos y registros del momento, golpearon a menores y se llevaron detenidxs», describió el organismo, al tiempo que exigió el cese de la represión.

En Mendoza están permitidas reuniones de hasta 250 personas, con resguardo de la distancia social, uso de tapabocas y las demás recomendaciones para evitar la circulación y contagio de covid-19. Esto no es lo que ocurre en las fiestas clandestinas, algunas de ellas convocadas en sitios de alta montaña cuyos organizadores fueron sancionados con multas de medio millón de pesos. Aunque resulta difícil sancionar a civiles si la policía y los hijos del poder se permiten este tipo de convocatorias. Hace unos días Mendoza fue noticia por la invitación en Instagram de la hija del gobernador a otra fiesta clandestina. Algo similar hicieron los policías Ariel Rodríguez y Rodrigo Munives a través de Facebook, sin ocultar su condición de policías, el 13 de enero por Facebook live. «San Martín y Urquiza, a la vuelta de la Alameda, vivo yo, ahí nos juntamos a las 2 de la mañana. Todos invitados», dice Rodríguez mientras se toma un trago y le pasa el vaso Munives. Leen los comentarios de algunas de sus fans y las instan a acudir a «enfiestarse» esa madrugada, y hacen bromas sobre la pandemia.

Munives –subayudante del Centro de Adiestramiento Táctico de la policía mendocina y extra de cine en la película El Robo del Siglo— ya fue mencionado en la prensa local por publicar fotos en ropa interior o usar los caballos de la policía para irse a pasear con los amigos. Pero nunca hasta ahora fue sancionado, según las fuentes consultadas, por la cantidad de familiares que revistan en esa fuerza. Página12 le preguntó al titular de la IGS si Munives goza de protección, y Puerta expresó: «Con nosotros, no». El funcionario agregó que Mendoza, junto con Córdoba, son las dos provincias donde el control de la policía lo ejerce un ente autónomo integrado y dirigido por civiles.

Sin embargo, el senador Llardo no tiene la misma mirada. «Una de las personas que goza de impunidad y protección es el jefe de la policía, no es el primer hecho, un día fue filmado dando patadas a manifestantes y nunca dio explicaciones, un jefe de policía que ante el aberrante femicidio de Florencia y un 911 que no derivó la llamada salió a decir que los responsables eran los padres que debían cuidar mejor a sus hijos», declaró en diálogo con este diario desde Mendoza.

El legislador del Frente de Todos destacó que el video de invitación a una fiesta clandestina publicado ayer por Página12 rompió ese cerco mediático protectivo, y recordó que el hijo de Munives tenía antecedentes por haber «robado caballos de la fuerza policial». Al respecto Puerta explicó que no hubo sanciones en ese momento porque Munives era cadete y como tal seguía siendo un civil. «Hace tiempo no hay declaraciones del ministro de Seguridad ni el jefe de la Policía, quieren catalogar de institucionalista a la provincia pero al respecto deja mucho que desear la conducción del radicalismo», manifestó Llardo.

El episodio donde Munives padre patea a manifestantes ocurrió el 22 de octubre de 2019 en plaza Chile, luego de una protestaba pacífica frente al consuldo de ese país, y luego ante los medios los calificaría de «delincuentes revoltosos».

Fuente: Página 12

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