Merendero Castro, sin nada, hacen todo.

El día a día que vive unas de las villas más reconocidas de Guaymallén se plasma en 17 mujeres que alrededor de 3 meses vienen ayudando en la merienda de casi 100 chicos que van a diario. Pudimos acceder al predio precario dónde alrededor de 100 chicos van a merendar y almorzar, la lucha social que viven día a día por darle un plato de comida y un vaso de leche con algunas tortas o sopaipillas para que disfruten. Llegando al lugar podes ver el simple terreno de tierra, con algunos tablones, y algunas sillas y aun costado podes ver un tronco todavía con brasas, donde hacen la comida para cada chico ya que el gas no está disponible en ese lugar, seria un lujo que ellos no pueden acceder. Se las ingenian para que llegue el agua al lugar, para poder lavar los utensilios utilizados, con una manguera que viene de la casa aledaña. Con el techo de nylon y unos palos al costado se puede ver la simpleza del lugar, sin medir si hay viento, sin medir si lloverá, el clima parece que no les ganará la batalla del querer ayudar. – “Para el hambre no hay clima” – fue lo que me dijo Patricia, unas de las mujeres que ayuda en el merendero. Se sienten olvidados y hasta creen que hacen la vista a un costado cuando se habla de la Villa Castro, donde hay más de 100 familias a la espera de una ayuda. La Villa Castro queda en Jesús Nazareno, Guaymallén, entre las calles Victoria Ocampos y Cane, sobre la calle Castro. La ayuda social es muy importante en ese lugar donde parece que el sol sale gracias a las personas de esa villa que no bajan los brazos para ayudar.

Por: Maxi Osorio

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