@gaston_monjes 

Lo que parecía una utopía, un proyecto imposible de concretar, está a horas de hacerse realidad. En la mañana de este martes en Singapur, los presidentes de Corea del Norte y Estados Unidos se verán las caras por primera vez, con la cuestión nuclear como uno de los temas primordiales.

Crónica habló en exclusiva con el español Alejandro Cao de Benós, la voz del gobierno de Pionyang en Occidente, y reveló cuáles son las prioridades de Kim Jong-un para esta cumbre. Tres puntos son los que el Delegado Especial de la República Popular de Corea detalló como fundamentales para la reunión, que podría ser la primera de varias: la firma de un “tratado de paz definitivo que ponga fin a la guerra de Corea”, el “levantamiento progresivo de las sanciones” y que ” Estados Unidos no interfiera en las relaciones Norte-Sur para poder avanzar con la reunificación”.

Este último es, sin dudas, el objetivo más importante que persiguen en una península en la que hay “una sola nación dividida artificialmente por Estados Unidos. “El pueblo ve esta reunión con mucho optimismo, no sólo porque ha sufrido muchísimo en los tres años de guerra absoluta, sino por la separación de familias. Son hermanos que están separados. Todavía hay personas vivas que no han podido ver a sus familiares en más de 70 años”, dijo, por lo que insistió en que “la reunificación de Corea, la paz en Corea, el encuentro entre ambas naciones, es la prioridad”.

Así se gestó

Una de las grandes incógnitas que surgieron tras el acercamiento entre Pionyang y Washington fue por qué. ¿Se modificó algo para pasar de los insultos y las amenazas nucleares al diálogo y a los gestos amistosos? Tras asegurar que su país siempre mantuvo la “postura del diálogo”, Cao de Benós dijo que el único cambio es la finalización del desarrollo del “arsenal termonuclear“, con lo que “la política imperialista” dejó de ser “una opción sobre Corea del Norte“.

“La única fórmula que queda es la negociación para no entrar en una guerra nuclear“, sostuvo e insistió: “Las armas termonucleares hicieron que Estados Unidos cambiara de una política de agresión e invasión a una de negociación, porque las armas nucleares, como cualquier estratega sabe, defienden la paz y aseguran la supervivencia de cualquier nación”.

Además, expresó que “en ningún caso” su país va a “deshacerse del material nuclear disuasorio”. Lo que sí hará es “comprometerse al no lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales y, sobre todo, a la no transferencia del conocimiento nuclear a otras naciones”.

Más allá de los compromisos norcoreanos, Cao de Benós también aclaró que “Trump debe comprometerse a permitir al pueblo surcoreano a ser soberano” y a “no interferir en las relaciones del Norte y del Sur“. “La reunificación no va a depender de Estados Unidos, pero sí depende de ellos no interferir en las relaciones soberanas del Sur“, destacó.

Beneficios económicos

El delegado norcoreano en Occidente se refirió también a los beneficios económicos que tendría el país con el levantamiento progresivo de las sanciones y con la reunificación. Detalló entonces que con su único parque industrial conjunto con el Sur, el de Kaesong, lograron generar 5.000 millones de dólares al año.

“Imaginemos si eso se puede extender 100 ó 200 veces, los beneficios económicos para Corea serían inmensos, sería el nuevo tigre asiático”, dijo y concluyó: “Probablemente, la potencia más próspera de todas”. Con la primera cumbre de Kim y Trump, ambos países comienzan a desandar el camino que permitirá saber cuántas de estas iniciativas podrán convertirse en realidad.