Por esa evasión, el mes pasado la Justicia de la provincia de Buenos Aires condenó a los tres presos a siete años y medio de cárcel. Los acusados seguirán la audiencia a través de una teleconferencia ya que se encuentran alojados en el penal federal de Ezeiza desde que fueron recapturados en enero de 2016.

El inicio del juicio en Santa Fe fue postergado en dos ocasiones: iba a iniciarse el 6 de agosto de 2017 pero los acusados despidieron a sus abogados Gasaro y Próspero, y la fecha del 21 de agosto de este año fue pospuesta debido al comienzo del debate por la fuga del penal de General Alvear en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de La Plata.

Christian y Martín Lanatta, y Víctor Schillaci habían sido condenados el 20 de diciembre de 2012 a prisión perpetua por el triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, hallados asesinados a balazos en agosto de 2008 en General Rodríguez.

El 27 de diciembre de 2015, los tres condenados se fugaron del penal de General Alvear a bordo de un Fiat 128 y con un guardiacárcel como rehén al que abandonaron ileso a las pocas cuadras. Luego huyeron en una camioneta hacia el sur del conurbano bonaerense pero finalmente escaparon hacia la provincia de Santa Fe, donde fueron detenidos tras una serie de procedimientos de las fuerzas de seguridad en la localidad de Cayastá y sus alrededores.

Uno de los hechos cometidos en territorio santafesino, mientras los evadidos permanecían prófugos, fue el 6 de enero, cuando, según la fiscalía, Christian Lanatta y Schillaci apuntaron con un fusil a un suboficial y un comandante principal de Gendarmería en una zona rural del departamento Las Colonias, cercana a la localidad de San Carlos.

Martín Lanatta está acusado de haber herido en un brazo al comandante principal, identificado como José María Valdez, para robarle un chaleco antibalas, un arma y una radio, y finalmente escapar en una camioneta Citroën Berlingo.