@JavierCarrodani

Faltan apenas dos semanas para completar el primer semestre de 2018 y desde comienzos de mayo los números de la economía argentina vienen complicándose cada vez más. La escalada del dólar desde el rango de entre 20 y 21 pesos hasta los 28,85 del cierre de ayer da cuenta de la pérdida de confianza que sufrió el gobierno respecto de si tiene en claro cómo hacer para reducir el déficit fiscal y por esa vía ir empujando a la baja la inflación.

El anuncio del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) sólo logró calmar las aguas un par de días. La apuesta es que, con el visto bueno a los contenidos de la carta de intención que envió el gobierno el último jueves, los mercados vuelvan a cierta tranquilidad.

Mientras tanto, la corrida cambiaria de la última semana se llevó puesto al segundo “peso pesado” de la economía del elenco inicial que presentara el presidente Mauricio MacriFederico Sturzenegger dejó la presidencia del Banco Central, seguramente agotado por las idas y venidas que mantuvo tanto con ministros del área como Nicolás Dujovne y Luis Caputo -quien ahora lo reemplaza al frente de la autoridad monetaria- como con el jefe de gabinete, Marcos Peña.

También había tenido alguna discrepancia con el primer ministro de Hacienda de Cambiemos, Alfonso Prat Gay, otra figura fuerte de la economía que debió irse. El restante funcionario con prestigio en ese ámbito que también en su momento dio un paso al costado del Banco Nación fue Carlos Melconian, quien de tanto en tanto da conferencias en las que crudamente, pero también con claridad, describe las debilidades macroeconómicas de la Argentina. A prepararse para lo que viene.