El hallazgo ocurrió alrededor de las 8 cuando una vecina alertada por perros que ladraban encontró al pequeño en la vereda, envuelto en unas frazadas.

Tras el hallazgo, efectivos policiales llegaron al lugar y el recién nacido, que aun tenía el cordón umbilical, fue trasladado al hospital Ramón Carrillo, donde quedó en observación en el área de neonatología.

Allí se determinó que el pequeño tenía 38 semanas y un peso de 2,600 kilos, informaron fuentes del área sanitaria de la provincia.

El bebé fue bautizado como Joaquín.

Adelantaron que se le realizarán estudios complementarios para corroborar su buen estado de salud.
Los médicos que atendieron al bebé en el nosocomio lo bautizaron como Joaquín, añadieron las fuentes.
En tanto, profesionales de los equipos técnicos interdisciplinarios (ETI) ya tomaron contacto con la situación, se informó.