“Pintar, es respirar”

Así sintetiza el artista plástico José “Pepe” Marti su vida, su obra, a la espera de la Muestra Homenaje “Pintar para vivir” que se realizará el jueves 25, a las 20, en la sala cultural Malvinas Argentinas. Se tratará de un reconocimiento municipal a la gran trayectoria del pintor lasherino
Las Heras tiene valores incalculables para la provincia y para el país, desde sitios patrimoniales y turísticos reconocidos mundialmente a figuras destacadas del arte, como es el caso de José “Pepe” Marti, destacado pintor lasherino que este año su obra tuvo un lugar preponderante en el Congreso Internacional de Arte de Lisboa (Portugal), de la mano de su hija Sandra, quien expuso sobre su producción.

José Marti, nacido en Mendoza en 1930, vive en nuestro departamento desde 1985, junto a su mujer Ofelia, quien describe la vida del pintor con orgullo, cuando él se emociona y se queda en los recuerdos inconmensurables de su carrera.

Premiado en diferentes salones provinciales y nacionales, la Municipalidad de Las Heras abre sus puertas para honrar su vida y obra, con una muestra que se realiza por primera vez en la tierra que el maestro eligió para vivir. La cita será el jueves 25 de octubre, a las 20 horas, en la sala cultural Malvinas Argentina (San Miguel 1540), con entrada libre y gratuita.

En la muestra denominada “Pintar para vivir”, organizada por la comuna, se podrá apreciar una selección de sus obras de todo el período de producción. Los asistentes se encontrarán con sus paisajes más relevantes y su obra de carácter abstracto. Un recorrido por los paisajes locales y nacionales, con una visión personal del artista,  elaborada desde esa estética propia que lo define e identifica como uno de los grandes maestros de la plástica argentina.

La búsqueda de esas escenas naturales de nuestra geografía era el motivo por el que toda la familia Marti salía de paseo, para que el artista pudiera inspirarse y pintar, realizar bosquejos en carbonilla, para luego terminarlos en su taller del barrio Módica. “Cuando iba a la Escuela de Bellas Artes, nosotros salíamos a pintar y nos acompañaba el profesor Hernán Abal, un gran maestro, y él siempre tuvo predilección por mis paisajes, él me incentivó mucho. Para mí el paisaje está en todas partes, adonde vayamos, por eso me gusta pintarlo”, destaca “Pepe” Marti.

De prolífica producción -más de 200 muestras, en el país y el exterior-, José Marti egresó de la Academia Provincial de Bellas Artes en 1963 con el título de Profesor de Dibujo y Pintura. Fue docente y gestor cultural, entre los años 1983 y 1985 se desempeñó como director del Museo Provincial de Bellas Artes “Emiliano Guiñazú”-Casa de Fader y entre 1985 y 1987 fue responsable de Cultura de la Provincia.

“Empecé a pintar con una vocación de la escuela, desde los 10 años pinto, y desde que empecé nunca paré. He pintado sin descanso, por eso siempre es emocionante el mostrar mi obra, porque es una conjunción de cosas, porque ahí yo elijo los mejores cuadros para la gente”, afirma el maestro sobre la exposición que se desarrollará el jueves próximo en la sala Malvinas.

“Mis obras tienen mucho color y textura, porque el paisaje es brillante y se compone de múltiples formas”, dice Marti, y es que los elementos elegidos del paisaje natural son reinventados por él en nuevas composiciones que expresan la esencia y los sentires de ese paisaje. Él vivía el paisaje, lo olía, lo meditaba, lo sentía, y esas vivencias con el entorno natural trató de expresarlas en el lenguaje plástico, plagado de formas, colores  y texturas.

Con muchas distinciones a lo largo de su carrera artística, se destacan en 1967 el Premio D’Accurzio, el Salón Primavera de San Rafael; en 1972, Primer Premio del Salón Nacional Exequiel Leguina, “Mejor paisaje campiña argentina”; en 1975, Primer Premio Pintura de la Bienal Municipal de Capital; en 1976, Escudo de Arma de Guaymallén; en 1985, Primer Premio del V Salón del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de Mar del Plata, además de innumerables convocatorias a muestras en toda Latinoamérica.

Sus obras permanecen expuestas y en colecciones de varios países del mundo como México, Cuba, Brasil, Holanda, entre otros. En 1969, Antonio Lozano escribió sobre su obra: “Es un frenesí de color que domina e invade al espectador, con la sensación más pura del juego cromático”.

Los hijos de Marti, Hugo y Sandra -quienes también eligieron el arte como forma de vida-, son otro claro testimonio de la elección de su padre a “pintar para vivir”, porque como él mismo afirma “pintar, es respirar para mí, mi vida toda la he vivido a través de la pintura”.

Elegir la pintura como su forma de vida, hacer partícipe a su familia de ella y mostrar esa vida como obra, es el gran legado que nos deja José “Pepe” Marti a cada habitante de esos, nuestros bellos paisajes cordilleranos.

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