Playas colmadas en Río de Janeiro y San Pablo

Brasil registra más de 120.000 fallecidos por coronavirus

Imagen: EFE

Con el calor del fin de semana, las playas de Río de Janeiro y San Pablo, en Brasil, explotaron de bañistas sin barbijos que no respetaron el distanciamiento social. Las autoridades locales anunciaron que tomarán medidas para evitar que estas escenas vuelvan a repetirse en el futuro y le pidieron colaboración a la población para que actúe de forma responsable. Brasil, después de Estados Unidos, lidera la lista de países más afectados por el coronavirus, con casi 4 millones de casos y más de 120.000 fallecidos.

“La próxima vez habrá que aumentar la fiscalización y multar. Es algo difícil porque mandamos a los fiscales a controlar, pero cuando estos se van la gente vuelve a la playa. La playa es una cuestión de concientización”, sostuvo el intendente de Río, Marcelo Crivella. El pastor evangelista, que buscará la reelección en las elecciones de noviembre, viene avanzando en flexibilizaciones en todas las actividades.

El estado de Río de Janeiro, cuyo gobernador Wilson Witzel -del ultraderechista Partido Social Cristiano (PSC), rival de Bolsonaro- fue separado de su cargo durante 180 días por sospechas de corrupción, tiene un total de 15 millones de habitantes, de los cuales ya murieron 16.027.

El líder del país en muertos, pese al alto número en Río, es el estado de San Pablo, con 46 millones de habitantes, y 30.000 muertos.

Este fin de semana, San Pablo tuvo embotellamientos de tres horas para cubrir el trecho de autopista que lleva a las playas de las ciudades de SantosGuarujáSao Sebastiao, Caraguatatuba y Ubatuba.

Este lunes, luego de esa postal, el gobernador Joao Doria apuntó a los intendentes, que son los que, según él, tienen que tomar medidas para no permitir que la gente se aglomere en las playas. “Las rutas congestionadas como en la temporada alta, como si nada estuviera ocurriendo, playas llenas con gente sin tapabocas. No hay motivo para festejar nada, hay motivo para preocuparse“, dijo Doria.

En el interior de San Pablo, en tanto, unas 300 personas participaron el domingo de una fiesta en una quinta con piscina, en Campo Limpo Paulistsa, hecho que fue denunciado por los vecinos y que terminó con la intervención de la policía.

San Pablo y Río nunca cerraron completamente sus estados. Aunque el 24 de marzo decretaron cuarentena, los bares y restaurantes están abiertos desde julio, entre otras actividades. El problema, señaló Doria, son los bares, con “la gente en las veredas”, no así los restaurantes, que según el funcionario “no están teniendo problemas”.

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