Presidentes de Rusia, Turquía e Irán se reúnen en Teherán con Siria y Ucrania en la agenda

CUMBRE

Se trata del segundo viaje al extranjero de Putin desde que lanzó su ofensiva en Ucrania. Los tres países lanzaron en 2017 el proceso de Astaná, con el objetivo de llevar la paz a Siria.

Los presidentes de Irn Ebrahim Raisi Rusia Vladimir Putin y Turqua Recep Tayyip Erdogan comenzaron a analizar hoy en Tehern el conflicto en Siria
Los presidentes de Irán, Ebrahim Raisi; Rusia, Vladimir Putin, y Turquía, Recep Tayyip Erdogan, comenzaron a analizar hoy en Teherán el conflicto en Siria.

El presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo conversaciones en Teherán con sus homólogos de Irán y Turquía, centradas en el conflicto en Siria pero también en la guerra de Ucrania y su impacto en la economía mundial.

En su segundo viaje al exterior desde que Rusia invadió a Ucrania, Putin habló con su par iraní Ebrahim Raisi de cooperación en seguridad y con el presidente turco Recep Tayyip Erdogan de un plan de la ONU para desbloquear la salida de cereales ucranianos.

En un reforzamiento de lazos con dos potencias regionales en momentos de gran hostilidad con Estados Unidos y Europa por Ucrania, Putin se reunió también con el líder supremo iraní ayatollah Ali Jamenei, quien le advirtió de «los engaños de Occidente».

Erdogan ha venido mediando entre Rusia y Occidente para destrabar las exportaciones de granos en los puertos ucranianos a través del mar Negro, que están bloqueadas por el conflicto en Ucrania originado por la invasión rusa de febrero pasado.

Además, Turquía se mantuvo al margen de las sanciones contra el Kremlin, pese a que como miembro de la OTAN, se enfrentó a Rusia en varios conflictos armados y le vendió drones a las fuerzas ucranianas.

Dirigiéndose a Erdogan al inicio de su bilateral, Putin le agradeció por su mediación para «hacer avanzar» un acuerdo en torno al trigo y el maíz de Ucrania, que según Kiev no puede salir por ataques rusos y según Moscú porque Ucrania minó el mar Negro.

«Es verdad que todavía no se han solucionado todas las cuestiones, pero hay movimientos, y eso es algo bueno», dijo el presidente ruso, informó la agencia de noticias Sputnik.

Erdogan elogió lo que describió como «un enfoque muy, muy positivo» de Rusia durante conversaciones celebradas con Ucrania y Turquía, la semana pasada en Estambul, que culminaron con un anuncio de la ONU de un principio de acuerdo en torno a su plan.

El Ministerio de Defensa ruso dijo la semana pasada que pronto estará listo un «documento final» para desbloquear las exportaciones de granos desde Ucrania.

El acuerdo permitiría la salida por el mar Negro de unas 20 millones de toneladas de granos bloqueados en los puertos ucranianos debido a la ofensiva rusa.

El bloqueo de los cereales ucranianos ha disparado los precios de productos básicos vitales como el trigo y la cebada y generado temor a una crisis alimentaria global, con hambrunas en los países más vulnerables.

Las reuniones con Raisi y Erdogan llegaron días después de la gira del presidente estadounidense Joe Biden por Medio Oriente, donde visitó Israel y Arabia Saudita, dos países hostiles a Irán.

En su paso por Arabia Saudita, Biden llamó a los países árabes a alejarse de la influencia de Rusia, China e Irán.

«Nuestras relaciones se están desarrollando a buen paso», dijo Putin al inicio de su encuentro con Raisi, su primera bilateral en Teherán.

El mandatario ruso subrayó que Moscú y Teherán «reforzaron su cooperación en seguridad internacional y contribuyeron de manera significativa al acuerdo de Siria» para pacificar el país tras la década de guerra entre el Gobierno y grupos rebeldes islamistas.

Raisi se dijo confiado en que la visita de Putin ayudara a expandir la cooperación bilateral en cuestiones regionales y mundiales, informó la agencia de noticias iraní IRNA.

Rusia, Turquía e Irán son actores principales en la guerra que asoló a Siria desde 2011.

Moscú y Teherán apoyan al Gobierno de Bashar al Assad. Turquía apoya a rebeldes y, sobre todo, combate a milicias kurdas de Siria a las que ve como enemigas.

Los tres países lanzaron en 2017 el llamado proceso de Astaná, cuyo objetivo oficial es llevar la paz a Siria.

Erdogan fue recibido hoy por Raisi en el Palacio de Saadabad y luego se reunió con Jamenei, quien le advirtió que una ofensiva turca en Siria sería «perjudicial» para la región, según un comunicado oficial.

Irán y Turquía firmaron una serie de acuerdos preliminares que cubren inversiones, diplomacia, medios y negocios, entre otros campos, y se comprometieron a triplicar el comercio bilateral.

Para Raisi, la visita de Erdogan es un “punto de inflexión” en sus relaciones.

El presidente turco, por su parte, pidió solidaridad en la lucha contra las milicias kurdas.

“Son molestias que perturban la tranquilidad de los países donde están presentes”, aseguró Erdogan.

Turquía plantea crear una «zona de seguridad» de 30 kilómetros en la frontera, y espera recibir el visto bueno de Irán y Rusia para lanzar una ofensiva en el norte de Siria contra milicias kurdas.

El ejército turco, presente en zonas del norte del territorio sirio fronterizo con Turquía, lanzó entre 2016 y 2019 tres grandes operaciones en Siria contra milicias kurdas y ahora quiere lanzar otra.

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