Navarro tiene 58 años, nació en Santiago del Estero, creció en la ciudad Capital, en donde cursó sus estudios primarios y secundarios, pero luego se mudó a la provincia de Córdoba para seguir su carrera universitaria, coronada con un doctorado en Astronomía.

Actualmente, es profesor en la Universidad de Victoria de Canadá, donde vive, y es reconocido por sus investigaciones sobre formación y evolución de galaxias, como también sobre estructura cósmica y materia oscura.

“Siempre recuerdo a mi provincia, la extraño y la llevo en mi memoria, por ejemplo las flores de los Lapachos en primavera, lo que más me gusta y extraño son las empanadas y el folclore” sostiene Navarro y no duda en decir que lo que más extraña en Canadá, es “la empanada y la música santiagueña”.

Respecto a los estudios que lleva adelante, explicó:  He trabajado mucho en la formación de galaxias, en cómo es que algunas galaxias como la vía láctea todas las estrellas están en disco, o por qué hay otras galaxias que son casi esféricas donde no hay un disco, entonces investigo por qué pasan estas cosas“.

Según manifestó, sus trabajos se basan en explicar “por qué hay más galaxias de un tipo que otro”. “Todo ese tipo de cosas son como extensiones de trabajo que he hecho en materia oscura y por los cuales también aplicamos la misma metodología, modelos numéricos en supercomputadoras que nos permiten decidir cuál de nuestras hipótesis esta más de acuerdo con la realidad”, agregó.

A aquellos jóvenes interesados en Astronomía, el especialista les aconsejó: “No hace falta un talento descomunal, una inteligencia brillante, sino más que todo hay que tener perseverancia, iniciativa, capacidad de trabajo y también imaginación, que creo que son las cualidades que uno necesita para triunfar en este tipo de cosas”.

Además, también remarcó que es fundamental  “tenerse un poco de fe en sí mismo”, porque “el hecho que vengamos de una provincia pequeña no nos condiciona que podamos potenciar y llegar a donde queramos llegar, a donde nos de nuestras capacidades, nuestra perseverancia y un poco de talento, de trabajo y suerte uno puede llegar a muchos lugares, al menos así lo hice yo”. “Por eso hay que creer en sí mismos y seguir adelante”, manifestó.

Los ganadores del más alto honor de la ciencia, tanto en física, medicina, química y economía, se prevé que sean elegidos durante los primeros días de octubre por los cuerpos colegiados que tienen esa tarea: la Real Academia de las Ciencias de Suecia, para los ganadores del Nobel de Física, Química y Ciencias Económicas; la Asamblea del Nobel del Instituto Karolinska, para Medicina; y la Academia Sueca que nombra al ganador del de Literatura.

“Es un comité bastante secreto y selectivo de personas que asesoran a la Academia Sueca para dar los premios Nobel, así que no hay candidaturas, ni nominaciones a ese premio. Lo que hacen algunas compañías, como esta por la cual yo recibí está distinción, es tratar de pronosticar quién podría recibir el Nobel de acuerdo a ciertas métricas que usan y viendo el impacto de los trabajos científicos”, comentó Navarro.

Navarro es considerado  uno de los posibles candidatos al Nobel por su investigación sobre la estructura de los halos de materia oscura, la misteriosa sustancia que mantiene unidas a las galaxias.

“Hace mucho tiempo trabajo en lo que llamamos materia oscura, que es un componente del universo”, sostuvo Navarro y añadió que el universo está formado por una parte de “átomo, oxígeno, hidrógeno, carbono, y otros elementos, que son las que llamamos materia ordinaria y la otra parte que uno conoce de la energía que es la luz, el sol, la luz que viene de las estrellas”.

Sin embargo, aclaró, “ahora sabemos por investigaciones que esa calidad de materia de energía, eso que hemos estudiado por muchos años en física y química en verdad es un componente mínimo del universo”.

“Porque el universo está hecho de otras cosas que no son sólo átomos y la luz típica que nos llega del sol, esa cantidad de materia de luz y de materia normal es ínfima, es un 4% de materia y energía total del universo”, puntualizó el astrónomo.

Por lo tanto dijo: “Creemos que el resto, el 96% restante se divide en dos, una materia oscura, que es una materia que pesa, o sea que tiene gravedad, que hace que las galaxias puedan existir y otra parte es la que llamamos energía oscura que es algo bastante diferente, es una fuerza repulsiva de largo alcance”.

Entonces compartió que su trabajo “se refiere a la materia oscura, esta materia diferente de la materia normal, en el sentido que no interacciona con la luz”, y a la vez graficó que ” si uno tuviera una pelota de materia oscura seria completamente transparente y tampoco interacciona con la materia normal, con los átomos que conocemos, de ninguna otra forma que no sea la gravitacional”.

“Sabemos dónde está esta materia oscura, cuánto hay, cómo está distribuida y tratamos de usar”, ya que de esa forma “podemos medir los movimientos de estrellas, de galaxias, usando eso tenemos un mapa de materia oscura hecho del universo”, explicó.

Asimismo indicó que para interpretar ese universo ” en términos de materia tenemos que entender que nos dice ese mapa, y lo que yo hago son modelos de números en supercomputadoras, las más grandes del mundo, que tratan de predecir qué tipo de estructuras habrían en el universo, dependiendo de diferentes hipótesis acerca de la materia oscura, por ejemplo si había más o menos galaxias que las observadas, o bien menos o más galaxias grandes, o menos o más galaxias pequeñas”.

“Y en ese contraste entre las predicciones de los modelos y las observaciones es como aprendemos de la materia oscura, vamos restringiendo las posibilidades acerca de cuáles son las propiedades que puedan tener y de esa forma es como tratamos de aprender más y más, para finalmente lograr un entendimiento tan grande que nos permita decir la materia oscura es este tipo de partícula, de fuerza o lo que sea”, especificó.

Y sentenció: “Este es mi trabajo y por ese tipo de trabajo hemos sido reconocido con este galardón”.