Ratificaron la denuncia por acoso contra el senador Marino y entregaron pruebas

Claudia Guebel confirmó su presentación judicial contra el legislador pampeano y dejó su teléfono celular para que lo investiguen y confirmen sus dichos.

La mujer ratificó la denuncia contra el senador pampeano.
La mujer ratificó la denuncia contra el senador pampeano.

La empleada legislativa que denunció al senador radical Juan Carlos Marino, ratificó este jueves su denuncia, y dijo saber que existe “otra causa por abuso sexual” contra el legislador en la provincia de La Pampa.

En el marco de la causa en la que intervienen el juez Ariel Lijo y el fiscal Federico DelgadoClaudia Guebel entregó su teléfono celular como elemento de prueba de su acusación contra Marino.

Guebel declaró por más de dos horas como testigo bajo el sistema de “Cámara Gesell” en los tribunales federales de Comodoro Py, en el barrio porteño de Retiro.

En su presentación, sostuvo entre otras cosas que existe al menos una causa más en contra del senador por La Pampa, radicada en esa provincia por una empleada doméstica, informaron fuentes judiciales. 

El juez Lijo había dispuesto durante esta jornada, además, una serie de medidas de prueba entre las que pidió informes a la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación.

La víctima había realizado la denuncia el miércoles pasado ante la fiscalía de Carlos Stornelli quien, tras recepcionar la demanda, la envió a la Cámara Federal para que allí se realizara el sorteo correspondiente. 
La denunciante afirmó que trabajó para el senador durante más de un año, hasta hace tres meses, y que en una oportunidad en la que se encontraba sola en su despacho de la Cámara alta el legislador le tocó los senos.

También aseguró que le enviaba mensajes inapropiados por whatsapp y videos “alusivos al sexo”, según consta en el texto de la denuncia difundido la semana pasada por fuentes parlamentarias. 

La empleada también acusó a un empleado de Marino, Pedro Fiorda, de haberla “tomado por la fuerza por los brazos”, en otra oportunidad en que se encontró a solas en el mismo despacho, pero sin la presencia del senador, y de haber “introducido su lengua dentro de su boca con violencia”.

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