Respuestas integrales para la inclusión de las personas en situación de calle

La Unidad de Atención Primaria Itinerante (UAPSI) de la Provincia trabaja en la promoción de la salud de personas y comunidades en situación de vulneración social desde una perspectiva de Género y Derechos Humanos. En diciembre, en un operativo que contó con el apoyo de otras dependencias del Estado, más de 130 personas en esta condición recibieron atención.

La provincia cuenta con una Unidad de Atención Primaria Itinerante para dar respuesta sanitaria a las personas en situación de calle y otros grupos en vulnerabilidad social desde una perspectiva de Género y Derechos Humanos.

Desde 2016, la UAPI recorre el Gran Mendoza y con el apoyo de otras áreas del Estado provincial brinda un servicio que excede lo asistencial y apunta a la inclusión de las personas que por diversos motivos se encuentran en situación de calle.

Se trata de garantizar el derecho a la salud de las personas y comunidades y revincularlas al sistema general, de salud, trabajo, educación, vivienda y otros.

Al mismo tiempo, la Unidad es un espacio para la formación de profesionales comprometidos y un importante centro de información epidemiológica social y sanitaria que facilita la toma de decisiones.

A principios de este mes, la UAPI desplegó el último operativo del 2022 con el apoyo de otras dependencias del Estado y organizaciones de la sociedad civil como Alcohólicos Anónimos, Narcóticos Anónimos y la Casa de Atención y Acompañamiento Comunitario (CAAC La Merced). En la Iglesia de la Merced, de la calle Córdoba de Ciudad, 130 personas pasaron por los controles de salud y recibieron asistencia y asesoramiento para mejorar su actual situación.

A 71 personas, se realizó un control de datos filiatorios y se les aplicaron las vacunas necesarias para completar los esquemas planteados desde el sistema de Salud. Además, los profesionales tomaron muestras de PAP y Colpo y se colocaron métodos anticonceptivos.

También, el departamento de Bioquímica realizó 42 extracciones de sangre para hemograma, glucemia, uremia, creatinina, hepatograma, perfil lipídico y serología (HIV, HBsAg, Anti HCV, VDRL, Chagas) y los odontólogos atendieron a 21 personas. A 12 se les realizaron restauraciones, y al resto, otros tratamientos odontológicos como cirugías, extracciones y limpiezas.

En cuanto al abordaje social, la Dirección de Derechos Humanos brindó asesoramiento a 2 personas; el área de Contingencia y Políticas Alimentarias entrevistó a 27 personas a fin de definir una asistencia adecuada. Dos hombres y una mujer fueron albergados en los refugios de la provincia y se comprometió la entrega de módulos alimentarios, frazadas, colchones o subsidios por alquiler a 13 personas que lo requirieron. Técnicos de la Dirección de Discapacidad atendieron a 15 personas y la Dirección de Salud Mental evaluó a otras 18 .

Paralelamente, personal del Registro Civil presente en el operativo revisó y actualizó la documentación de todos los ciudadanos que asistieron. Se iniciaron 20 trámites, se entregaron 15 partidas y se les asignó un turno a otras 10 personas que completarán su documentación en la oficina del Registro Civil de Las Heras.

Siete años de trabajo

En los últimos siete años la UAPI abordó a más de 2500 personas en situación de vulnerabilidad social y sanitaria. El 75,16% de las personas asistidas son hombres y el 24,83% mujeres.

En cuanto a las edades, el 85,7% tiene entre 20 y 64 años, con gran concentración de hombres y mujeres entre 20 y 34 años, representando casi el 40% del total. Existe otro grupo etario, de los 35 a 54 años que conglomera también un 38,8% del total.

Respecto al nivel educativo de las personas atendidas, se observó que un 23,5% no finalizó la escuela primaria o nunca fue escolarizado y que los que no finalizaron la escuela secundaria representan otro 25,2%. Se puso en evidencia que el 62,1% de la población sin techo no cuenta con estudios primarios y/o secundarios. Paralelamente, se apreció que un 15,8% finalizó la escuela secundaria y que sumado a los terciarios y universitarios completos o incompletos, representan un 23,6% de esta población.

En lo que hace a lo laboral, se evidencian la falta de oportunidades y los trabajos informales y precarios, que impactan en el proceso salud-enfermedad-atención. Hay 140 personas (45,16%) que no trabaja y que el 54,84% realiza algún tipo de actividad laboral, en mayor medida changas, cuida-coches, venta ambulante y construcción, lo que desmitifica la idea de ocio y vagabundeo y que permite visualizar que la problemática está atravesada por otros factores determinantes. Quedó explícita la relación que existe entre sus condiciones de vida y la ausencia de oportunidades laborales.

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