Por Florencia Golender
@flopa1

El porcentaje del salario que las familias destinan a darse un gusto, como salir a pasear o a comprar algún bien suntuario (no necesario), parece ser nulo. En la ciudad de Buenos Aires, el promedio oficial de los sueldos es de $20.000 aproximadamente, mientras que un reciente informe privado asegura que, para cubrir los servicios del hogar y el consumo de alimentos, una pareja de dos adultos con dos hijos necesita casi $42.000.

Una vivienda porteña que cuenta con dos ingresos salariales apenas llega a cubrir sus gastos fijos. De acuerdo con un relevamiento realizado por el Centro de Educación, Servicios y Asesoramiento al Consumidor (Cesyac), una familia tipo necesitó $41.911 en febrero para pagar todas las facturas y hacer las compras de comestibles y artículos de limpieza.

El estudio tiene en cuenta un grupo de cuatro considerado de “sectores medios”, de acuerdo con el nivel de consumo de los productos y prestaciones que se incluyen. Esta familia alquila, tiene un auto y paga un abono de medicina prepaga. Además, sus hijos asisten a colegio privado y son socios de un club.

En tanto, el último informe de la Dirección de Estadística porteña arrojó que el salario promedio en la ciudad fue de $18.410. El número se obtiene del análisis del segundo trimestre de 2017. Si bien esta comparación sobre ingreso y gastos fijos no cuenta con los resultados del segundo semestre del año pasado, pues aún no fueron publicados por el ente estadístico oficial, se puede alcanzar un cálculo certero considerando la inflación.

Realizando una cuenta optimista, que contempla que aquel salario promedio de junio 2017 se ajustó actualmente según el avance de los precios en la ciudad, a los $18.410 hay que aplicarle un incremento de 11,1% (el acumulado inflacionario oficial en la ciudad entre julio y diciembre 2017). De esta manera, es posible inferir que el sueldo promedio de los porteños en el inicio de 2018 es cercano a $20.500.

Dos sueldos promedio, entonces, apenas cubren el gasto fijo de $41.911 que calculó el Cesyac. Es posible concluir que casi no le queda margen al bolsillo para el esparcimiento o hacer compras no indispensables.

Efecto en comercios

Si el bolsillo de los trabajadores está con lo justo, la situación se evidencia rápidamente en los comercios. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de los comercios pymes finalizaron febrero con una caída de 1,5% frente a igual mes del año pasado, medidas a precios constantes, y acumulan una baja anual de 1,3% en los primeros dos meses de 2018.

“Hay menos liquidez en la calle para destinar a consumo y eso está retrayendo las ventas minoristas. Sería muy importante revitalizar el Ahora 12 con costo financiero cero para sostener el mercado”, señaló al respecto Fabián Tarrío, presidente de CAME.

Al igual que las familias, los negocios enfrentan los aumentos de las tarifas de los servios. Luz, agua, gas, teléfono y cable aumentaron en los últimos meses. Por otro lado, los alquileres de un local comercial o de un departamento para la vivienda subieron en 2018 (al igual que la última década) por encima de la inflación.

El último año los alquileres avanzaron entre 26,4% y 33%, por encima del 24,8% que dio el IPC Nacional. La estimación de 26,4% corresponde al IPA (Índice Precio Alquileres de la ciudad de Buenos Aires),

Todo al alquiler

El informe del Cesyac, asociado al consultor Fernando Barrera, detalla que en el caso de una familia consaiderada de “clase media”, el 80% de los gastos corresponde a servicios fijos, entre los que se destaca el pago del alquiler, los impuestos, la cuota de un colegio privado y el dinero que se destina para el transporte público. Si se analiza cuál es el porcentaje que se destina al alquiler, el resultado es alarmante: 40% del salario se utiliza para pagar el techo.

A Barrera, los resultados de febrero 2018 para nada le sorprenden. “El informe refleja que la inflación de precios al consumidor no se enfrió. Todo lo contrario, el 2,5 % de variación mensual con relación a enero marca que los precios siguen acosando el bolsillo de la clase media porteña especialmente por el incremento alcista del transporte urbano que en un mes se disparó el 35,71%, la telefonía celular un 12% y las bebidas que mantienen un constante aumento, en este caso de casi el 12 % también”, sostuvo el consultor.

En la comparación interanual, la canasta de Cesyac arrojó un 36,7% de incremento, es decir que los gastos fijos de un porteño eran de casi $10.000 menos, un año atrás. El esparcimiento, tan necesario para los trabajadores, casi no tiene lugar en el presupuesto familiar.

Canasta mensual del hogar en CABA