Fernando Vázquez
fvazquez@cronica.com.ar

Se logró comprobar que el degenerado les cobraba 1.500 pesos a los clientes y que, además, participaba, a manera de trío, de las relaciones sexuales, porque su mujer le señalaba que “ella no se animaba a tener encuentros íntimos con otros hombres”.

Voceros del Departamento Judicial de Dolores revelaron que en el marco del Operativo Sol 2019/ 2020 y de una pesquisa que estuvo conducida por la Fiscalía N° 8 de la localidad bonaerense de General Madariaga, a cargo del doctor Walter Mércuri, se allanó el miércoles pasado una finca situada en el cruce de San Petersburgo y Sarmiento, en la zona balnearia de Ostende, donde se apresó al despreciable pervertido, quien en esos momentos estaba en compañía de la mujer.

El fiscal Walter Mercuri condujo las diligencias para detener al sujeto

Trascendió que los pesquisas policiales liberaron a la infortunada víctima, quien fue asistida por personal del Gabinete Interdisciplinario que viajó a Ostende desde la ciudad de La Plata.

Los uniformados a cargo de estas diligencias incautaron varios elementos y aparatos para los actos sexuales, preservativos y cuadernos considerados fundamentales para la causa que lleva a cabo el fiscal Mércuri, quien había solicitado al titular del Juzgado de Garantías N° 6 de Villa Gesell la detención del sujeto en cuestión en una causa caratulada “Promoción y/o facilitación de la prostitución”.

Terrible manipulación

De acuerdo con lo manifestado por los informantes, la muchacha padece el virus del sida y se asegura que su pareja también intervenía en los encuentros sexuales, para de esta manera ejercer sobre la infortunada víctima una mejor manipulación y control, porque la joven señalaba que ella no se animaba a mantener sola estos encuentros íntimos con otros individuos, ya que decía que “era una persona muy tímida”.

Se desprende de la investigación policial, que incluyó escuchas telefónicas, que el hombre promocionaba y facilitaba la prostitución de su esposa por un mínimo de 1.500 pesos. El pervertido, oriundo de la localidad bonaerense de Pinamar, vivía en pareja con esta joven desde hacía al menos dos años.