Se atrincheró con sus hijas y luego se entregó

Ocurrió en San José (Guaymallén). Una mamá se parapetó en su vivienda y amenazó con matarse. Debieron intervenir cuerpos especiales de la Policía de Mendoza.

En el incidente intervinieron fuerzas especiales de la policía.(Foto ilustrativa.)
En el incidente intervinieron fuerzas especiales de la policía. | Foto ilustrativa.

Todo indica que el detonante fue una disputa judicial: en la mañana de este viernes, una mujer que vive en San José (Guaymallén) se atrincheró junto a sus hijas de 8,12 y 14 años y amenazó con quitarse la vida. Luego de algunas negociaciones, la madre se entregó.

Los vecinos escucharon gritos y llamaron al 911

Fue a eso de las 10, en la calle Pedernera de Guaymallén. Muy cerca, paradójicamente, hay un templo de budismo zen. Pero lejos estaba la vecina atrincherada de las meditaciones de Oriente. Los vecinos escuchaban gritos y golpes: por eso llamaron al 911.

Aparentemente el panorama era complicado, porque se decidió convocar al Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros de la Policía de Mendoza. Ahí comenzaron las negociaciones, que duraron más de una hora.

Finalmente, los agentes lograron que las menores salieran de la vivienda sin heridas. Por su parte, la mujer se entregó. En el Ministerio de Seguridad informan que el Equipo Técnico Interdisciplinario del Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes ya tomó cartas en el asunto.

Una decisión desesperada

Más tarde se supo que la mamá se había atrincherado cuando la policía vino a buscarla por una citación judicial. Fuentes oficiales informaron que la mujer está muy afectada tras denunciar, el pasado jueves, a su ex pareja por presunto abuso sexual a una de las chicas.

El hombre -brasileño y dueño de un gimnasio- está separado de la señora hace tiempo, pero tuvo con ella una hija que hoy ronda los 8 años.  Según la denuncia, este ex marido habría abusado de una de sus hijastras mayores cuando vivía con ellas.

Por eso la mujer estaba indignada: decía que en vez de detener al hombre, la venían a buscar a ella. Hubo llantos y pedidos. Cuando finalmente las nenas salieron de la casa, la más pequeña lloraba desconsolada: pedía que no la separen de su mamá.

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