El fallo fue ejemplificador porque pone énfasis en la condición de vulnerabilidad de niñas y niños, y en la especial posición que tienen los adultos encargados del jardín en cuanto a garantes del cuidado de niños“, indicó en declaraciones a la prensa.

Además, resaltó que la sentencia “tanto para la directora de Jardin Tribilín como para las docentes no sólo la visibiliza sino que condena ejemplarmente el maltrato hacia niñas y niños“.

La doctora Bendel relaciona los distintos casos que salieron a la luz en el último tiempo y comentó que “hay una violencia subterránea, constante y sostenida en el tiempo. Es por ello que decimos que combatirla es un trabajo mancomunado, donde el Estado, la Justicia y la comunidad deben garantizar la protección de las niñas y niños en su condición de sujetos vulnerables“.

Todos juntos podemos erradicar esa violencia oculta. Los padres del jardín fueron muy valientes y también persistentes, porque no bajaron los brazos en esta causa que lleva más de cinco años. Esperaron mucho tiempo para que se haga justicia y, finalmente, aunque habrá que seguir trabajando en la reparación de los daños de los niños afectados, se hizo justicia“, concluyó.