@jorgecicu

La canción le pertenece a Víctor Heredia. “Me preguntaron como vivía, me preguntaron; sobreviviendo dije, sobreviviendo”, comienza el tema. Una respuesta que da hoy la mayoría de los comerciantes y pequeños empresarios del país. Sobreviven. Los datos del Indec que se conocieron esta semana son durísimos: la caída de la actividad económica en noviembre del 7,5%, la más importante de la última década; más la caída de ventas en supermercados (12%) y shoppings (16%), que alcanzó también a los autoservicios mayoristas (14,4%); a lo que se suma el aumento del 53% en todo 2018 de los precios de la canasta básica para no caer en la pobreza.

El 2018 terminó con un deterioro del salario y del poder de compra de la población con muy pocos precedentes en nuestra historia reciente. Y los pronósticos para este comienzo de 2019 también son desalentadores. La suba en las tarifas de los servicios, la salud y el transporte que se darán en este primer trimestre del año hundirán más aún los bolsillos.

“Sobreviviendo”, canta Víctor Heredia. Algunos economistas, a partir de los últimos datos del Indec, hablan de un consumo en “modo supervivencia”. Los comerciantes se preparan para una continuidad de la crisis del consumo, que deberán sobrellevar junto con los aumentos de los servicios y los alquileres. Un combo casi mortal para las expectativas de no bajar las persianas para siempre.

A esto se suma que 2019 es un año de elecciones, situación que históricamente en el país llevó a “congelar” gastos e inversiones. “Modo supervivencia”, dicen, es el que van a tener que aplicar los comerciantes y las pequeñas empresas en los próximos meses. Su capacidad de “aguante” es la que va a determinar si continuarán funcionando hasta que la situación mejore en un futuro. Por ahora, en el mejor de los casos, seguirán “sobreviviendo”.