El Socorrismo, la red que acompaña a las mujeres que abortan en la clandestinidad

El Socorrismo, la red que acompaña a las mujeres que abortan en la clandestinidad
Desde 2012 existe un grupo de mujeres que se dedica a acompañar a quienes deciden realizarse un aborto con medicamentos, brindando información sobre el procedimiento seguro, para que no deban transitar este proceso solas, contó la integrante de la organización Socorristas en Red, Gimena Bacci.
En declaraciones a Sputnik, Baci dijo que “cuando una persona está embarazada y decide interrumpir ese embarazo busca formas de hacerlo, entonces nosotras apostamos a acompañar ese proceso, a brindar información segura”.
Desde 1983 hasta 2018 murieron en Argentina 3.030 mujeres por abortos no seguros. Este grupo trabaja desde 2012 en distintas provincias del país y en su página web aparecen los teléfonos y direcciones de correo electrónico a través de los cuales contactarlas.
Bacci es una de las integrantes de Dora te Escucha, el sector de Socorristas en Red que trabaja en Paraná.

SOCORRO ROSA

La red de socorristas surgió en 2012 por el impulso político del grupo feminista La Revuelta. “Veníamos acompañando desde 2010 procesos de aborto con medicamentos, brindando información, y vimos que podíamos contagiar el deseo político de acompañar estos procesos porque notamos que esto ensanchaba las maneras de pensar el aborto y el feminismo”, dijo la activista Ruth Zurbriggen, de Colectiva Feminista La Revuelta desde Neuquén.
En Argentina hay unos 70.000 ingresos hospitalarios por año debido a complicaciones de interrupciones de embarazo clandestinas. “Somos conscientes de que hay otros modos de acompañamientos en Argentina y que los había en 2010, las prácticas de aborto son cotidianas y las de acompañar también”, explicó Zurbriggen.
La activista explicó que “lo que le queríamos dar era este sentido político de hacerlo visible, hacerlo público, que nos sirva para reclamar al Estado, para construir un feminismo del cuerpo a cuerpo, un feminismo de la acción directa. Entonces con esas premisas en mente fuimos diseñando lo que después terminó siendo la red”.
Las estimaciones oficiales de abortos clandestinos en Argentina son de 354.627 por año. Este grupo sistematiza los datos las mujeres que acompañan mediante registros escritos y estadísticos que les permiten observar la diversidad de quienes se comunican con ellas en cuanto a edades, creencias religiosas, maternidad y condiciones socioeconómicas, entre otros datos.

CAMPAÑA ABORTO LEGAL

Bacci sostuvo que el debate del miércoles fue lo más cerca que se ha llegado con la discusión sobre la legalización del aborto, dado que la Campaña por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito presentó siete veces el proyecto de ley y solo este año se consiguió una discusión como la de los últimos meses.
Las socorristas también realizaron exposiciones en las audiencias del Congreso acerca de sus saberes, su experiencia y su sistematización de datos sobre las mujeres que acompañaron durante estos años.
“La posibilidad de que esta ley suceda en este momento hace que nosotras tengamos que estar ahí sosteniéndola, tengamos que estar peleando para que se cumpla, sosteniendo que se reglamente y se implemente en todos los lugares”, explicó la activista.

SOCORRO

Las mujeres se contactan por teléfono y a través de las redes sociales con las socorristas. “Ellas nos cuentan una vez que tienen la medicación en sus manos, acordamos previamente cuándo la van a utilizar, y nos quedamos comunicadas con una guardia activa que implica estar ahí para cualquier duda o consulta, para tranquilizar, calmar la ansiedad, resolver alguna cuestión que se presente; cada proceso y cada acompañamiento es muy particular”, contó la activista.
Los acompañamientos son en persona o por teléfono. “Una vez que finaliza seguimos en contacto durante varios días, inclusive hasta que las mujeres se realizan el control posaborto, que intentamos siempre se lo realicen como una práctica de cuidado, y también seguimos en contacto si esa mujer quiere mantenerlo para otras cuestiones”, dijo Bacci.

BASADA EN HECHOS REALES

Gimena Bacci nació en un pueblo de Entre Ríos, a 300 kilómetros de la capital, a la que se mudó para estudiar hace varios años.
“En 2011 estaba embarazada y decidí abortar (…) en ese momento ya tenía una posición tomada respecto del aborto, estaba de acuerdo con que podamos decidir sobre la posibilidad de maternar o no, sobre nuestros embarazos y nuestro cuerpo”, relató la feminista.
En ese momento le costó encontrar información y acompañamiento, y por esto recurrió a las integrantes de la campaña que la orientaron hasta que pudo encontrar un médico que le recetó la medicación para abortar.
“Tuve que viajar a Santa Fe a buscar esa medicación porque en Paraná no se conseguía, en las farmacias no me la querían vender, mi compañero de aquel entonces fue a varias farmacias a preguntar por la medicación, porque sabíamos que por ahí si iba un varón hacían menos escándalo que si iba una mujer”, dijo.
Por entonces ella tenía 21 años. “Mis padres no sabían de esta decisión, entonces tampoco recurrí a ellos para pedirles plata para resolver esto; me costó bastante, pero pudimos conseguir el dinero, ir a Santa Fe, comprar la medicación y pude abortar con información que encontré en internet, con ayuda de alguna compañera de la campaña”, relató. Unos meses después, Bacci se incorporó a la militancia por la legalización del aborto.
La Red de Socorristas integra la Campaña por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito desde su comienzo. (Sputnik)