Una mujer está al frente de la Escuela de Cadetes del Servicio Penitenciario Bonaerense

POR PRIMERA VEZ

«Esta designación es un avance para las mujeres, tiene un significado social de reconocimiento a la capacidad», expresó a Télam María José Anaya (40), la prefecto y flamante directora.

POR FLORENCIA ALAMOS

Con el aval del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires Anaya es la primera mujer en conducir la Escuela Foto Eva Cabrera
Con el aval del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Anaya es la primera mujer en conducir la Escuela, / Foto: Eva Cabrera.

María José Anaya, la primera mujer que ocupa el cargo de directora de la Escuela de Cadetes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), con una matrícula que en la actualidad tiene un récord de 1.733 personas, afirmó que su nombramiento «es un avance para las mujeres», a la vez que representa un «desafío y una responsabilidad» en lo institucional.

Anaya, prefecto del escalafón General, de 40 años, es oriunda de Junín, y vive en La Plata desde que inició su carrera profesional.

«Esta designación es un avance para las mujeres después de tantos años. Nombrar por primera vez en la dirección a una mujer tiene un significado social, de reconocimiento a nuestra capacidad, está buenísimo que pase», dijo a Télam María José, tras ser nombrada el viernes último mediante una resolución en el cargo de directora del Instituto Superior de Formación y Capacitación Penitenciaria N° 6001 «Inspector General Baltasar Armando Iramain», conocida como Escuela de Cadetes del SPB.

Con el aval del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Anaya es la primera mujer en conducir la Escuela, que tiene una matrícula récord de 1.733 alumnos que se preparan como futuros oficiales para cubrir los cargos dentro del Plan de Infraestructura Penitenciaria 2022-2023.

«En estos años la mujer ha logrado tener lugares que nunca podía acceder. En ese sentido, me pone muy orgullosa saber que me tocó a mí estar al frente de la Escuela», comentó y opinó que su nombramiento, «puede abrir puertas» ya que es «un avance que tiene que ver con la proyección de la mujer dentro de la fuerza».

Su historia

Los padres de Anaya son oficiales retirados del SPB y sus dos hermanas tambin pertenecen a la fuerza igual que su marido Foto Eva Cabrera
Los padres de Anaya son oficiales retirados del SPB y sus dos hermanas también pertenecen a la fuerza, igual que su marido. / Foto: Eva Cabrera.

Anaya está casada, tiene tres hijos y vive en la localidad de Lisandro Olmos. Sus padres son oficiales retirados del SPB y sus dos hermanas también pertenecen a la fuerza, mientras que su esposo es oficial penitenciario y cumple funciones en la Unidad 26 del SPB.

«Mi mamá integró la primera promoción femenina en el año 1979. En esa época era más difícil todo para la mujer, ahora hay abiertos más caminos», mencionó Anaya al referirse a Liliana Uhalt.

María José ingresó como estudiante a la Escuela de Cadetes en el año 2003 y en 2005 obtuvo la tecnicatura superior en Seguridad y Tratamiento Penitenciario. Al egresar fue la primera mujer en obtener el mayor orden de mérito, hasta ese momento siempre ese logro lo habían obtenido varones.

«En los últimos once años cumplí funciones en la Escuela de Cadetes y he pasado por casi todos los roles: instructora, jefa de la compañía femenina, jefa de sumario, secretaria docente, regente de formación y subdirectora de formación», recordó. No obstante, confesó que jamás imaginó llegar a dirigir la Escuela.

«Era un camino que a la mujer no se le abría. Para mí es un desafío institucional por ser la primera directora. Frente a la institución, una se siente más responsable, pero yo vengo con un caminito y seguiremos con la impronta de trabajo con la que veníamos», comentó.

La Escuela de Cadetes del SPB tiene una matrícula de 1.733 alumnos, de los cuales 1.017 son mujeres y 716, hombres, una cifra nunca alcanzada en la historia provincial.

Para Anaya, la idea es «darle impronta y mirada más femenina en el trabajo en general«, aunque reconoció que «los aspirantes vienen mucho más abiertos» y recordó que desde 2017 se dictan las materias Perspectiva de género y Diversidad.

«Recibimos a jóvenes de entre 17 y 24 años que vienen a proyectar un futuro y les damos las herramientas necesarias con la enseñanza de valores y un ejemplo a seguir», dijo y agregó: «La Escuela de Cadetes transforma a los jóvenes. Los padres nos suelen decir que sus hijos e hijas manifiestan con hechos su crecimiento como personas, y eso a las autoridades nos gratifica».

Al ser consultada sobre cómo es conducir a más de 1.700 personas, María José dijo a Télam que es «algo hermoso».

«En la Escuela proyectás funcionarios públicos, nosotros depositamos muchos valores en los futuros oficiales, fomentamos la parte del escuchar al otro, la empatía, y ver que hay otras posibilidades de vidas a través del esfuerzo, sumar valores», resumió.

La Escuela de Cadetes del SPB tiene en la actualidad una matrícula de 1.733 alumnos, de los cuales 1.017 son mujeres y 716, hombres, una cifra nunca alcanzada en la historia de la provincia de Buenos Aires.

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