Una concejala de Paraná había pedido en 2017 que la municipalidad reparara de forma “urgente” el puente desde donde cayó a bordo de su auto a un arroyo Fiorella Furlán, la joven de 22 años que el último martes fue encontrada muerta en el río Paraná.

Stefanía Cora había presentado el reclamo de vecinos de la zona y el proyecto fue aprobado por el Concejo Deliberante de la capital de Entre Ríos.

Furlan circulaba con su automóvil Suzuki Fan el sábado por la tarde por la calle Gálvez, cuando a pocos metros de la avenida Ramírez, el agua del desbordado arroyo Antoñico hizo que cayera.

Un vecino testigo de lo que ocurrió detalló que cuando vio que el auto comenzó a caer dio aviso al 911 e intentó ayudar.

“Vi cómo se cayó al agua, corrí y me metí en el lecho del arroyo donde el agua me daba a la cintura, pero la vegetación no me dejó avanzar”, declaró el testigo a Canal Once.

Respecto al arroyo, señaló que “en cada lluvia grande se desborda”, que el año pasado ocurrió lo mismo y que ya “pasó en cuatro oportunidades” debido a “la basura que se junta en los bordes de las barandas y se obstruye el paso del agua”.

Por eso, en 2017 los vecinos se habían reunido con Cora para reclamar al Municipio “la urgente reparación del puente” ya que presentaba “un notable deterioro, con baches muy profundos”, según la resolución.

Además, en el reclamo indicaron que cuando llueve “la situación empeora”, el puente “se ve desbordado por el agua, dificultando la circulación por el mismo y poniendo en peligrosidad a quienes lo transitan”.

El automóvil de la joven fue encontrado horas después vacío y con su parabrisas roto, a 300 metros del puente donde cayó.

Dos días después, una pareja halló el cuerpo de Furlan en el río Paraná, cerca de la arenera del barrio Bajada Grande, de la capital entrerriana.

Tras el hallazgo, sus familiares reconocieron las prendas que llevaba la joven al momento de caer y el cuerpo fue trasladado hasta el Club de Pescadores, desde donde fue llevado a la morgue de Oro Verde para realizar la autopsia.