Al menos 19 personas murieron este miércoles y 50 resultaron heridas, la mayoría adolescentes, tras una explosión y un ataque con fusil en un colegio de Kerch, en la península de Crimea, atribuido a un estudiante que luego se suicidó, informaron las autoridades rusas.

El autor del ataque “fue el estudiante del cuarto curso del instituto, Vladislav Rosliakov, de 18 años”, dijo la portavoz del Comité de Instrucción de Rusia (CIR), Svetlana Petrenko, citada por la agencia rusa Interfax.

La funcionaria detalló que la identidad del atacante, que llegó al instituto con un fusil en la mano, fue establecida con ayuda de las cámaras de videovigilancia del establecimiento.

Agregó que “su cuerpo, con herida de bala, fue hallado en una de las dependencias del instituto. A juzgar por el escena del crimen, la investigación considera que el joven disparó contra las personas que se hallaban en el instituto y luego se suicidó”.

Los hechos se produjeron poco antes del mediodía local en el Instituto Politécnico de Kerch, uno de los centros educativos más prestigiosos de la ciudad.

Rosliakov, de 18 años, llegó al centro con dos mochilas y pertrechado de una escopeta de repetición.
Según las informaciones ofrecidas por el CIR, tras llegar al instituto Rosliakov comenzó a disparar contra alumnos y profesores y, cuando ya no le quedaba munición, detonó una bomba de fabricación casera y se quitó la vida.

“Salimos al patio interior del Politécnico y en cosa de un minuto todo estalló. Volaron los cristales y se oyeron disparos. Eché a correr y vi cómo caían los chicos. Había sangre por todos lados”, narró Margarita, una estudiante, a la emisora de radio Business FM.

Inmediatamente después de la explosión de la bomba, cuando las noticias sobre la tragedia en el instituto de Kerch eran aún confusas, las autoridades rusa incoaron un proceso penal por atentado terrorista, que más tarde cambiaron a otro de asesinato de dos o más personas.

Según la televisión rusa, varios compañeros de Rosliakov aseguraron que era un muchacho tranquilo y retraído.

El presidente ruso, Vladimir Putin, expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas, afirmó su portavoz.

El premier de la república de Crimea, Serguéi Axiónov, decretó tres días de duelo en todo el territorio de la península, anexionada por Rusia en marzo de 2014.

“Todos los heridos están recibiendo asistencia a alto nivel. En los hospitales fueron ingresadas 35 personas de las cuales 8 se encuentran graves”, detalló Axiónov en declaraciones al canal de televisión Rossía 24.

Aunque las autoridades locales aseguraron que cuentan con todos los medios para atender a los heridos, el Ministerio para Situaciones de Emergencia de Rusia envío a Crimea un avión con equipos de médicos y psicólogos especializados en situaciones de crisis.

Moscú reacciona con nerviosismo a lo que ocurre en Crimea, cuya anexión a Rusia no fue reconocida internacionalmente y la Unión Europea la criticó como una violación del derecho internacional.

Ucrania, que sigue considerando la península parte de su territorio, aumentó por su parte la seguridad en los pocos pasos que conectan con la península.