La imagen es reveladora.

Por Daniel Beylis
paranormal@cronica.com.ar

Gales es una pequeña nación que, junto a Inglaterra, Escocia e Irlanda del Norte, conforman el Reino Unido de Gran Bretaña.

En todas esas islas británicas, los castillos, los templos, las iglesias y abadías, las enormes torres y grandes edificaciones abundan por doquier, en medio de paisajes increíbles, con el Mar del Norte siempre latente, cerca de inmensos acantilados y de una belleza tan sutil como misteriosa, que suelen conjugar con ruinas, montañas y paisajes que entre mezclan el gris plomizo de un cielo triste, característico de la zona.

En ese contexto, y en especial en Gales, los espíritus fantasmales y las entidades paranormales ya no extrañan demasiado a su población, que ha aprendido a convivir con ellos. Tanto, que las apariciones son bastante frecuentes. Por eso no extrañó del todo que una joven mujer que se dedica a recorrer sitios considerados embrujados, se cruzara con el espíritu de un monje, mientras recorría la vieja abadía galesa de Tintern.

Un lugar “elegido”
La abadía de Tintern se fundó en 1131 por los monjes cistercienses, fue la segunda de esas características en Gran Bretaña y la primera en Gales. Las ruinas actuales son una mezcla de obras de construcción de 1131 a 1536, en las que aún hay amplias ventanas y altos arcos. En ese contexto, quienes visitan el sitio aseguran que las apariciones de monjes fantasmales se corresponden con aquellos que murieron en 1348 a causa de la Peste Negra, pero nadie ha podido comprobar que solamente de esa desgracia resulten las entidades paranormales que “recorren” el sitio, y que muchas veces han sido descriptas.

Precoz seguidora
Con apenas 19 años, Rosie Boulton es una galesa que se llama a sí misma exploradora urbana dado que se interesa por todo aquello que se relaciona con lo esotérico y paranormal. Por eso muchas semanas al año sale a recorrer lugares con fama de embrujados, junto a un grupo de amigos. Claro que esa búsqueda incesante suele tener resultados negativos. Aunque siempre hay una primera vez para encontrarse con un fantasma de verdad. Sin embargo, días atrás Rosie y sus amigos visitaron el pueblo de Tintern, junto al río Wye, y se dirigieron hasta la abadía local. Durante su visita no encontraron ni vieron nada que les resultara extraño, aunque en todo momento el grupo sintió que alguien parecía seguirlos. Quizá por eso mismo se decidieron a retirarse lo más rápido posible de la antigua edificación, no sin antes tomar algunas fotografías.

Sorpresa y media
La novedad llegaría poco después. Es que cuando Rosie arribó a su casa, lo primero que hizo fue revisar las imágenes que había capturado y descubrió un monje fantasmal encapuchado de pie frente a las ruinas. Lo más importante es que, al momento de tomar la foto en la que aparece el religioso, Rosie recordó que no vio dicha aparición. Visiblemente alterada, pero también feliz, de inmediato llamó a sus amigos, al tiempo que les compartía la imagen.

“Me da un ataque de adrenalina recorrer esos sitios, especialmente cuando están oscuros porque crea un ambiente extraño. En la abadía al principio me sentí bien, pero era un lugar muy grande, por momentos el clima era escalofriante. Se supone que no se debería ir allí de noche. Sentimos que alguien venía hacia nosotros, así que todos salimos corriendo porque estábamos asustados. No sabía nada sobre el fantasma del monje hasta que llegué a casa y volví a mirar las imágenes. Estaba sola revisando las fotos y me asusté, pero a la vez me alegré. Llamé a mis amigos y les conté sobre las imágenes de inmediato y se las retransmití”, explicó Rosie al medio británico MailOnline.

La joven también indicó que desea volver a la antigua abadía, ya que si bien experimenta todo tipo de emociones al explorar lugares en los que supuestamente ocurren oscuras actividades paranormales y se perciben energías extrañas, también es un vértigo que necesita para vivir.

FUENTES: MailOnline.com / M.E.P.

¿Era un traidor al rey Eduardo II?
Si bien no es la primera vez que aparecen monjes que sostienen antorchas por los pasillos de la abadía de Tintern, la imagen que tomó Rosie mostraría a uno de los monjes que, según indican los relatos históricos, traicionó al rey Eduardo II mientras se escondía en la abadía de sus enemigos durante el siglo XIII.

El escritor Richard Holland, autor de “Historias de fantasmas del sur de Gales (South Wales Ghost Stories)”, ya se ha referido a las apariciones en la abadía de Tintern, quien afirma que el monje fantasmal ha sido visto en varias oportunidades caminando desde la entrada principal de las ruinas hacia el lugar donde está la iglesia. Un dato que reafirma que lo capturado por la cámara de Rosie, si se descarta que se trate de ruina pareidolia, es realmente de una entidad que se pone al tope de las evidencias de la existencia de espíritus fantasmales en el sitio.

Como para que Rosie -y muchos otros- lo piensen muy bien, antes de volver a visitar el lugar.