A seis meses de su nacimiento, el pichón de Tupungato se consolida como símbolo del éxito en la conservación del cóndor andino en Mendoza

El ejemplar refleja el impacto de políticas sostenidas como el censo simultáneo, que en cinco años posicionó a la provincia como referente nacional en monitoreo y protección de la especie.

Mendoza celebra un hito clave para su biodiversidad: el pichón de cóndor andino (Vultur gryphus) nacido en noviembre en el Parque Provincial Tupungato cumplió seis meses de vida en óptimas condiciones. Este logro no solo reafirma la importancia del área como sitio reproductivo, sino que sintetiza años de trabajo articulado entre el Estado, organizaciones civiles y el sector privado.

El ejemplar, monitoreado desde su nacimiento, ha mostrado un desarrollo saludable bajo el cuidado de sus padres en plena cordillera. Su supervivencia resulta especialmente significativa considerando la baja tasa reproductiva de la especie, que cría un solo pichón cada dos o tres años.

Este resultado es fruto del trabajo conjunto del Departamento de Fauna de la provincia, la Fundación SOS Acción Salvaje y el Programa Nacional de Conservación del Cóndor Andino (Fundación Bioandina Argentina), junto con el acompañamiento del sector privado, como la empresa mendocina Cóndor Wear, que colabora activamente en la difusión y sostenimiento de acciones de conservación.

El director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet, destacó el valor del acontecimiento en un contexto más amplio: “Este pichón representa mucho más que un nacimiento: es el resultado de una política sostenida en el tiempo. Mendoza ha logrado consolidar herramientas como el censo simultáneo, que nos permiten tomar decisiones basadas en evidencia y fortalecer la conservación de la especie”.

En los últimos cinco años, la provincia ha realizado de manera ininterrumpida el Censo Simultáneo de Cóndor Andino, una iniciativa clave para monitorear la población en su hábitat natural. Desde su implementación en 2020, se han realizado 20 censos estacionales en toda la red de áreas naturales protegidas, con entre 11 y 19 puestos de observación en cada operativo.

Gracias a esta metodología estandarizada —que implica observaciones simultáneas en dormideros y zonas de vuelo— se ha logrado obtener información precisa sobre la dinámica poblacional, evitando duplicaciones en los registros y permitiendo comparar resultados a lo largo del tiempo. En este período, se han registrado entre 13 y 70 ejemplares en simultáneo, alcanzando incluso récords históricos de avistamientos.

“La continuidad de estos censos nos posiciona como una provincia modelo en conservación. Hoy contamos con datos confiables que nos permiten identificar amenazas, anticiparnos y diseñar estrategias concretas para proteger al cóndor”, agregó Haudet.

Por su parte, el jefe del Departamento de Fauna Silvestre, Adrián Gorrindo, brindó detalles sobre el comportamiento del pichón: “A medida que crece, los padres comienzan a flexibilizar la defensa del territorio y otros cóndores se acercan al nido. El pichón pasa largas horas reposando y esperando el calor del sol, hasta que recibe el alimento que le traen sus progenitores”.

Asimismo, explicó: “Hay jornadas en las que la espera se prolonga, lo que refleja la dinámica natural de la especie y la complejidad de conseguir alimento en la montaña”.

Desde la Fundación SOS Acción Salvaje, Santiago Furlán señaló que el Parque Provincial Tupungato es un área estratégica: durante el día se observa un flujo constante de cóndores sobrevolando la zona, atraídos por la disponibilidad de alimento que genera la cadena trófica natural, principalmente a partir de guanacos predados por pumas.

El cóndor andino cumple un rol ecológico fundamental como “limpiador natural”, eliminando restos orgánicos y previniendo la propagación de enfermedades. Sin embargo, enfrenta amenazas persistentes como el uso de cebos tóxicos, la caza ilegal y la contaminación por plomo.

“Proteger al cóndor es proteger nuestra montaña y nuestra identidad. Este pichón es una señal clara de que cuando hay compromiso y trabajo en red, los resultados llegan”, concluyó Haudet.

Las autoridades invitan a la comunidad a ser parte activa en la conservación de la fauna silvestre. Ante la detección de ejemplares heridos o situaciones de riesgo, se solicita comunicarse de inmediato a los canales oficiales:

Contactos para denuncias y emergencias de fauna:

  • Departamento de Fauna Silvestre (Mendoza): 261 7503417 (lunes a viernes, de 8 a 13)
  • Correo electrónico: fauna-drnr@mendoza.gov.ar
  • Emergencias: 911 (Policía de Seguridad Rural)
  • Portal de denuncias: ticketsform.mendoza.gov.ar

Este nuevo capítulo en Tupungato reafirma que Mendoza avanza con bases sólidas en la conservación del cóndor andino, integrando ciencia, territorio y comunidad en una política ambiental sostenida.

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