Cornejo se reunirá con Santilli para acordar el apoyo a la reforma laboral
El Gobierno nacional prioriza los cambios laborales y posterga la reforma tributaria, para sumar respaldo provincial y destrabar el proyecto.

El Gobierno nacional decidió redefinir su estrategia política para destrabar el paquete de reformas que impulsa en el Congreso. Frente a la resistencia de los gobernadores por el impacto fiscal de los cambios impositivos, la Casa Rosada optó por fragmentar la reforma tributaria y concentrar los esfuerzos en avanzar con la llamada modernización laboral.
Tras varias semanas de estancamiento, el Ejecutivo busca reactivar las negociaciones con las provincias y lograr que el proyecto llegue al recinto del Senado en febrero. La nueva hoja de ruta apunta a postergar los puntos más sensibles del esquema tributario para reducir tensiones con los mandatarios provinciales y asegurar su respaldo a los cambios en materia laboral.
En ese marco, el gobernador Alfredo Cornejo espera este jueves la visita del ministro del Interior, Diego Santilli. Durante el encuentro, Mendoza planteará su posición y sus reclamos en torno al impacto fiscal que tendría el capítulo tributario del proyecto, estimado en una pérdida de unos 45 mil millones de pesos para las arcas provinciales.

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Prioridad oficial: avanzar con la reforma laboral
La decisión del Ejecutivo es separar los capítulos que generan mayor fricción económica con las provincias y priorizar la flexibilización de las normas laborales. Según fuentes oficiales, el Gobierno considera que, al diferir el debate de una reforma tributaria integral, se reduce la resistencia de los gobernadores y se allana el camino para aprobar los cambios en el mercado de trabajo.
Sin embargo, la negociación no está exenta de tensiones. Desde la Casa Rosada admiten que el cumplimiento de las metas fiscales y el envío de fondos nacionales siguen siendo herramientas de presión en la discusión parlamentaria.
Gobernadores en alerta por el costo fiscal
La principal objeción de las provincias gira en torno al riesgo de una nueva caída en la coparticipación. Incluso gobernadores considerados cercanos al oficialismo advirtieron que no están en condiciones de resignar más recursos en un contexto de ajuste y caída de ingresos.
Ante ese escenario, el Ejecutivo evalúa avanzar únicamente con aquellos cambios impositivos vinculados de manera directa a la generación de empleo, como la reducción de contribuciones patronales, y dejar para más adelante una reforma tributaria de fondo.
Semana clave de negociaciones
Con Santilli al frente de las conversaciones y el respaldo político de figuras como Patricia Bullrich, el oficialismo vuelve a abrir canales de diálogo con las provincias. No obstante, el mensaje interno es contundente: el Gobierno no está dispuesto a modificar el núcleo del proyecto.
Mientras tanto, la CGT y los bloques opositores siguen con atención el avance de las negociaciones. Desde esos sectores alertan sobre una posible afectación del financiamiento de las obras sociales y cambios en el régimen indemnizatorio.
En los próximos días se esperan reuniones bilaterales con gobernadores de la Patagonia y el Norte Grande, regiones clave para garantizar el quórum y los votos necesarios en la Cámara Alta y definir el futuro de la reforma.
