El ataque que provocó la muerte de un guanaco vuelve a poner en foco la tenencia irresponsable de mascotas

El ejemplar, que gestaba una cría, fue hallado gravemente herido en Alta Montaña y murió horas después. Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque advierten que el abandono y la falta de control sobre los animales de compañía representan un grave riesgo para la fauna silvestre y para la salud de las personas y otras especies.

El guanaco hembra que había sido encontrado gravemente herido tras ser atacado por perros en Alta Montaña murió como consecuencia de las lesiones y la importante pérdida de sangre sufrida. Desde el momento del hallazgo se desplegó un trabajo conjunto entre personal de la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, guardaparques, Policía de Mendoza y Gendarmería Nacional, para asistir al animal y coordinar su traslado a un centro de rescate. Pese a los esfuerzos realizados y a la atención veterinaria recibida, el ejemplar no logró sobrevivir.

El animal, que se encontraba gestando una cría, sufrió además un aborto como consecuencia del intenso estrés generado por el ataque y la persecución. El desenlace representa así una doble pérdida para la fauna silvestre y expone nuevamente las graves consecuencias que puede provocar la presencia de perros que circulan sin control en ambientes naturales.

Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque advirtieron que el caso vuelve a poner en primer plano una problemática que requiere del compromiso de toda la comunidad: la tenencia responsable de mascotas y el abandono de animales de compañía en Alta Montaña. “Perros que deambulan sin supervisión o que son abandonados en la zona pueden recorrer grandes distancias, agruparse y perseguir o atacar a especies nativas”, recordó el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet.

En el caso de los guanacos, la perturbación de las tropas puede provocar la separación de las crías de sus madres, lo que aumenta significativamente las posibilidades de lesiones o muerte de los ejemplares más vulnerables.

“Lo ocurrido con este guanaco nos muestra de una manera muy concreta las consecuencias que puede tener dejar que nuestros perros circulen libremente. No solamente existe el riesgo de que ataquen a un animal silvestre, sino que una persecución puede alterar completamente el comportamiento de una manada y provocar que una cría se separe de su madre”, explicó Juan Pablo Coniglione, veterinario del Departamento de Fauna Silvestre.

Riesgo sanitario para todos

Coniglione agregó que existe una dimensión sanitaria que debe ser considerada. “Los animales domésticos y la fauna silvestre pueden compartir agentes infecciosos y parasitarios. Por eso es fundamental que perros y gatos tengan un plan sanitario completo, con sus vacunas y desparasitaciones al día, de acuerdo con las indicaciones de un médico veterinario. Mantenerlos vacunados no solamente protege a nuestros animales y a las personas, sino que también contribuye a reducir los riesgos para la fauna silvestre”.

Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque recordaron que la responsabilidad sobre un animal de compañía no termina en brindarle alimento y refugio. Evitar que deambule libremente, mantenerlo dentro del domicilio o bajo control cuando se encuentra en espacios abiertos, castrarlo y cumplir con su plan sanitario son parte fundamental de una tenencia responsable.

Un problema que requiere el compromiso de toda la comunidad

La situación adquiere especial relevancia en las localidades de Alta Montaña, donde existe estrecha interacción entre los asentamientos humanos y los ambientes utilizados por la fauna silvestre.

“Durante los períodos de bajas temperaturas y nevadas, especies como los guanacos pueden desplazarse hacia sectores más bajos en busca de alimento, aumentando las posibilidades de contacto con personas y animales domésticos”, explicó Haudet.

“La Municipalidad de Las Heras, junto con la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, viene desarrollando operativos sanitarios en Alta Montaña, que incluyen campañas de castración y vacunación de perros y gatos. Estas acciones buscan abordar una problemática que tiene múltiples dimensiones: el crecimiento de las poblaciones de animales sin control reproductivo, la circulación de animales sin supervisión y el riesgo sanitario y ambiental que esto representa”, afirmó Haudet.

Sin embargo, desde los organismos intervinientes señalaron que todavía existe resistencia por parte de algunos vecinos, particularmente en sectores como Polvaredas y Punta de Vacas, donde es necesario continuar fortaleciendo las acciones de concientización y promover una mayor participación de la comunidad.

El abandono de animales agrava la problemática

A la presencia de perros que circulan sin supervisión se suma el abandono de animales en Alta Montaña. Entre las situaciones detectadas se encuentran perros dejados en la zona por particulares y también animales que son abandonados durante viajes hacia Chile cuando sus responsables no cuentan con la documentación exigida para atravesar la frontera.

Una vez abandonados y sin un tutor responsable, estos animales pueden desplazarse grandes distancias, agruparse y entrar en contacto con la fauna silvestre, lo que genera situaciones de persecución y ataque. Al mismo tiempo, quedan expuestos a condiciones climáticas extremas, falta de alimento, enfermedades y accidentes.

Desde Fauna Silvestre remarcaron que la solución requiere un compromiso conjunto entre el Estado y la comunidad. Las campañas de castración y vacunación son herramientas fundamentales, pero necesitan estar acompañadas por una actitud responsable de los tutores.

“Cada persona que tiene un perro o un gato tiene una responsabilidad. Debemos asegurarnos de que esté vacunado, desparasitado, castrado cuando corresponda y, fundamentalmente, que no deambule sin supervisión. Cuando un perro sale solo de una vivienda puede recorrer grandes distancias y terminar atacando fauna, provocar accidentes o generar problemas con otros animales y personas”, sostuvo Coniglione.

Cuidar a los animales de compañía también es cuidar la fauna

La fauna silvestre forma parte del patrimonio natural de Mendoza y su conservación requiere reducir las situaciones de conflicto entre los animales domésticos y especies nativas. En el caso del guanaco, además, se trata de una especie protegida y declarada Monumento Natural Provincial.

El caso ocurrido en Alta Montaña vuelve a poner en primer plano una premisa fundamental: tener un animal de compañía implica asumir responsabilidades durante toda su vida. No abandonarlo, mantenerlo dentro de un espacio seguro, evitar que deambule sin correa y garantizar su plan sanitario y control reproductivo no solo protege al propio animal, sino que también contribuye a preservar la fauna silvestre y los ecosistemas que compartimos.

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