El atropellamiento de un puma en Ñacuñán refuerza el llamado a reducir la velocidad en rutas con fauna silvestre

El ejemplar juvenil fue encontrado sobre la Ruta Provincial 153, dentro de la Reserva de la Biosfera Ñacuñán. Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque recordaron que respetar las velocidades máximas y extremar la atención en ambientes naturales permite proteger la fauna y prevenir accidentes.

El atropellamiento de un puma juvenil (Puma concolor) en un tramo de la Ruta Provincial 153 que atraviesa la Reserva de la Biosfera Ñacuñán volvió a poner en evidencia uno de los riesgos que enfrenta la fauna silvestre en Mendoza y la importancia de reducir la velocidad al circular por ambientes naturales.

“El ejemplar fue atropellado durante la mañana del viernes 31 de julio. El hecho se suma a otros episodios registrados en rutas provinciales y pone nuevamente el foco sobre una problemática que afecta tanto a la conservación de la biodiversidad como a la seguridad vial”, recordó el director de Biodiversidad y Ecoparque, Ignacio Haudet.

“Las rutas que atraviesan Áreas Naturales Protegidas y corredores biológicos forman parte de ambientes utilizados por numerosas especies para desplazarse en busca de alimento, agua y refugio, reproducirse o dispersarse hacia otros territorios. Por eso, la presencia de animales sobre la calzada o sus inmediaciones no constituye una situación excepcional”, afirmó.

Los atropellamientos tienen un impacto directo sobre poblaciones de aves, mamíferos, reptiles y anfibios. Además, la infraestructura vial puede actuar como una barrera que fragmenta los ambientes naturales y dificulta la conectividad entre las poblaciones.

El riesgo también alcanza a quienes circulan por las rutas. Una colisión con un animal silvestre puede ocasionar la pérdida de control del vehículo, lesiones a sus ocupantes y daños materiales. Reducir la velocidad permite ampliar el tiempo de reacción y disminuir tanto la posibilidad de un atropellamiento como la gravedad de un eventual accidente.

Cómo actuar ante la presencia de fauna en la ruta

Desde la Dirección de Biodiversidad y Ecoparque, a través del Departamento de Fauna Silvestre, recomendaron respetar las velocidades máximas permitidas y extremar las precauciones especialmente en Áreas Naturales Protegidas, corredores biológicos y sectores señalizados por presencia de fauna.

Levantar el pie del acelerador puede brindar los segundos necesarios para reaccionar ante un cruce inesperado. Un toque breve de bocina también puede contribuir a que el animal se aleje de la calzada.

La fauna silvestre puede tener comportamientos impredecibles. Un ejemplar que permanece inmóvil junto al camino puede intentar cruzarlo repentinamente, por lo que la conducción preventiva resulta fundamental.

Las precauciones deben incrementarse durante el amanecer, el atardecer y la noche, momentos en los que muchas especies presentan mayor actividad y pueden acercarse o atravesar las rutas.

Qué hacer ante un animal atropellado

Si se encuentra un animal silvestre atropellado, no se debe intentar manipularlo. Un ejemplar herido puede encontrarse desorientado, bajo estrés o reaccionar de manera defensiva debido al dolor.

La recomendación es comunicarse inmediatamente con el 911 y solicitar la intervención de la Policía de Seguridad Rural o dar aviso al Departamento de Fauna Silvestre. Si el episodio ocurre dentro de un Área Natural Protegida, se debe informar al Cuerpo de Guardaparques.

Una intervención rápida puede aumentar las posibilidades de rescate, atención veterinaria y rehabilitación y, cuando las condiciones lo permiten, el posterior retorno del animal a su ambiente natural.

Si el ejemplar está muerto y no hay una autoridad cercana, puede ser retirado de la calzada hacia la banquina únicamente cuando las condiciones permitan hacerlo sin poner en riesgo a las personas. Antes de cualquier maniobra es indispensable verificar el tránsito y utilizar guantes u otro elemento que evite el contacto directo con el animal.

Retirar un ejemplar muerto de la calzada, cuando puede hacerse de manera segura, también ayuda a evitar nuevos atropellamientos. Los restos pueden atraer aves rapaces, zorros, pumas y otros animales carroñeros, que al acercarse a alimentarse quedan expuestos al tránsito y pueden convertirse en nuevas víctimas.

Información que contribuye a la conservación

Los animales silvestres muertos por atropellamientos también permiten obtener información científica relevante sobre las poblaciones que habitan Mendoza.

Juan Pablo Coniglione, veterinario del Departamento de Fauna Silvestre, explicó que los ejemplares recuperados son puestos a disposición de distintos grupos de investigación para realizar estudios que contribuyen al conocimiento y la conservación de las especies.

A partir de estos animales pueden efectuarse evaluaciones sanitarias, detectar enfermedades infecciosas y parasitarias, estudiar lesiones y causas de mortalidad y desarrollar investigaciones vinculadas con genética, ecología alimentaria y otros aspectos biológicos.

La Dirección de Biodiversidad y Ecoparque mantiene trabajos de colaboración con el Instituto Argentino de Investigaciones de las Zonas Áridas (IADIZA-CONICET), el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU-CONICET), la Facultad de Ciencias Veterinarias y Ambientales de la Universidad Juan Agustín Maza y la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires, entre otras instituciones científicas y académicas.

El Cuerpo de Guardaparques de la Provincia de Mendoza también cumple un papel fundamental mediante la detección y recuperación de ejemplares atropellados, el relevamiento de información en territorio, la participación en operativos de rescate y la generación de datos de campo.

Esta articulación permite que la información obtenida a partir de un hecho lamentable pueda contribuir al monitoreo sanitario de la fauna, la investigación científica y el desarrollo de estrategias y políticas públicas de conservación basadas en evidencia.

“Lento por la Fauna”: prevención en las rutas

La Dirección de Biodiversidad y Ecoparque trabaja junto con el Grupo Felinos de Tierras Secas del IADIZA-CONICET en la campaña “Lento por la Fauna”, destinada a promover una conducción responsable y reducir los atropellamientos de animales silvestres.

La iniciativa brinda información sobre sectores con presencia de fauna y promueve medidas sencillas pero determinantes: respetar las velocidades máximas, reducir la marcha al observar animales y mantener la atención sobre el entorno.

Como parte de este trabajo, el Departamento de Fauna Silvestre, el Cuerpo de Guardaparques de la Provincia y el Grupo Felinos de Tierras Secas avanzan además en la identificación de sectores críticos para la implementación de cartelería preventiva en rutas que atraviesan Áreas Naturales Protegidas y corredores de fauna.

La iniciativa se integra a la campaña latinoamericana “Lento por la Fauna”, que busca promover una convivencia más segura entre el tránsito vehicular y la vida silvestre.

Reducir la velocidad puede significar la diferencia entre atropellar un animal o poder reaccionar a tiempo. También puede evitar un accidente y proteger a quienes circulan por las rutas.

Respetar las velocidades máximas y conducir con precaución en ambientes naturales es una responsabilidad compartida: protege a las personas y contribuye a conservar la biodiversidad y el patrimonio natural de Mendoza.

Contactos útiles

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *